Archive for Marzo, 2008

Un, dos, tres y la realidad bajo mis pies

Lunes, Marzo 31st, 2008

Punto 1 – Que fin de semana aquel de Marzo…

Resumen del fin de semana: Corto pero (MUY) intenso.

He vuelto…

Con la locura cogida de la mano, con el amanecer en la garganta, con la luna sobre la cabeza, con el corazón como nuevo, con las risas en un bote de cristal para llevarlas siempre dentro.

He vuelto….

Y la vida parece distinta. No es que la vida sea distinta, es que yo no soy la misma. No soy la misma de ayer, pero soy un recuerdo de la que fui hace seis meses.

He vuelto con la primavera en el pecho. Con las ganas en las uñas. Con fuerza en el alma.

He vuelto, y la realidad, ni hiere, ni escuece ni quema.

Punto 2 – Un (Sorprendente) SMS

Hacía algún día que me acordaba de él. Por lo visto, a él le pasó lo mismo… y se manifestó…

Y llega el SMS. Y a mi se me hiela la sangre en las venas.

Un sms que no pienso contestar ¿Qué esperabas? Es la misma historia de siempre Y NO. Esta vez es distinto. No te abro ninguna fisura, no vas a entrar por ninguna rendija, tengo el corazón totalmente cerrado a cal y canto.

Hay tierras yermas, y esta lo es para ti.

Punto 3 – Como meter la pata y darte cuenta de ello…

Cuñada (El gran RE descubrimiento de este fin de semana, nos une el mismo parentesco aunque en realidad no seamos cuñadas si que lo somos… je!) No es tan difícil…

Cuñada y Yo cenábamos, después de volver a la realidad, pisarla y decirnos, “NO es el último cigarro que fumaremos allí, porque volveremos…” Hablaba de historias de amor que me hicieron daño, y es que ahora sé que tengo el corazón bajo diez mil llaves y con una enorme pared de por medio… (Gracias a todos y cada uno de los que me trituraron el corazón…)

Una mesa más a la izquierda un grupo de gente en la que no me fijé.

Contaba yo a Cuñada (más o menos textual) “Sé que con Rafa no puedo ser feliz, sé que nunca volveré a estar con él porque…”

Y oigo una voz!

Alba!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Me giro, y se me atragantó la cena.

La madre de Rafa delante de mí.

Me quedé patidifusa.

Eran los de la mesa de la izquierda… y pasaron por mi lado en el preciso instante en el que yo hablaba de su hijo.

¿Me oyeron? No lo sé. Es posible. Probable. Quizá. (Seguro…)

(…)

B- ¿Cuántos años crees que tengo?
A- 27 o 28.
B- Tengo 22.
A- ¿Queeeeeeeeeeeeeeeeeee??????????????? Pero si eres un yogurin!!!!!!!!
B- Es que a mí siempre me gustaron las mujeres mayores…

(…)

boomp3.com

El boli y la libreta

Viernes, Marzo 28th, 2008

A veces estampar algo contra la pared sienta bien. (En mi caso un boli y una libreta)

Mi trabajo, como cualquier otro trabajo, tiene sus desventajas, pero ser la secre, administrativa, contable, recepcionista o (en mi caso) todo en conjunto, tiene como principal desventaja que tú siempre te comerás todos y cada uno de los marrones que haya en la empresa. Comprobado. Doy fe.

Esta semana es la semana del mal humor. A mi el mal humor siempre me ha parecido que es una nube negra, se te planta encima de la cabeza, y va expandiéndose por alrededor, llegando a tus allegados.

Cuando trabajas en una PY (No llegamos a Pyme) el problema se acentúa, porque estás tú, sólo tú como digna representación femenina de una empresa llena de testosterona por todos lados. Aquí, donde me veis, toda sensibilidad, lidio cada día con machotes, la verdad es que ya nada de lo que pueda oír me sorprende y mis delicados oídos están habituados a las barbaries de tanto ibérico (y no ibérico) junto.

No sé las discusiones que esta semana he oído (y tenido) las broncas de mi Jefe parecían de saldo, porque ha soltado tantas, tantos resoplidos, y tantos tacos, que no cogen en un post…. Pero yo, inmersa en mi burbuja romántica, he tratado de hacer oídos sordos, discutir lo necesario y a los dos minutos olvidarme.

Pero por mucha burbuja anti nubes negras, por mucho buen rollito y optimismo que respire, al final, siempre me acaba pillando la tormenta, y mis paraguas pues por lo visto son de los chinos (o del todo a 100 de antaño), porque no me funcionan nada bien.

La gota ha sido una maleducada cliente enfadada hasta el tuétano a quien le ha apetecido descargar toda su tensión (aquí es cuando uno de mis chicos diría una barbaridad) en contra de la menda. La menda, pensaba aguantar el chaparrón porque el cliente siempre tiene la razón (y en este caso era cierto) pero hay formas, y las formas. Las formas son las que no alzas la voz contra una persona que te está tratando de explicar que ha pasado, y encima disculparse… no, muy mal Paquita. Muy mal. Así que Alba, enfadándose por momentos, le ha explicado serenamente que ya estaba bien de exagerar y que no alzase más la voz si quería seguir manteniendo la conversación. Tras una buena discusión entre ambas leonas, al final la tiparraca se ha tranquilizado y la mala leche me la he quedado yo. Expansión de la nube negra.

Y por eso, a veces, tirar un boli y una libreta contra la pared resulta liberador.

A modo de mantra me repito que esta tarde estaré con el móvil apagado (no me llaméis XD) en tierras andaluzas (como me gustan….) con unas amigas, disfrutando únicamente de las terracitas, chiringuitos… y demás parafernalia.

Feliz fin de semana, no seáis buenos ;)

Ganas, Duende, Magia

Miércoles, Marzo 26th, 2008

De repente te entran ganas de sentir. De sentir mariposas que se chocan en las paredes de tu corazón, anhelar el momento en el que te vas a encontrar con esa persona, ganas de cruzar tus ojos y sentir que te reflejas en los suyos. Ganas de pegarle una patada a lo antiguo, y darle la bienvenida a lo nuevo. Ansías de tener el corazón remendado. Listo. Sin ninguna herida a medio cerrar, sin ninguna cicatriz pendiente de que deje de picar en días de frío.

Y quieres, porque realmente la ilusión parecía haber abierto una rendija en aquel muro que construiste un día, destaparte, y tirar las mantas que te cubren el corazón después de tantas heladas. Tú nunca has creído en aquello de estar preparada. Tu corazón ya decide por ti, te dices siempre, las ruinas acaban por convertirse en polvo y de repente, aún con tantos remiendos aún se puede hilar fino allí dentro, donde te pierdes, donde no hay piel para encontrar un alma.

Tienes ganas de querer, pero la magia no estalla en miles de luces sobre tu espalda. No anhelas. No deseas. No sueñas. Sólo te dejas acurrucar por el vaivén de las olas, por la suavidad de la luz de la luna que brilla pero no resplandece como tú deseas. Y allí te quedas, sobre la arena, con los pies mojados y el alma tiritando.

Los sentimientos son como los duendes. Aparecen de cuando en cuando, te atrapan, te envuelven, te dan, te quitan… quizá se vayan o quizá se queden, te dan un trozo de cielo, un cacho de nube, un poco de un cuento, te dan primavera, te alejan el invierno de las arterias, te endulzan, te cantan, te bailan, te saltan…

Y tú te vas dejando arrullar por su danza. Por la grandeza de sentir algo así. Porque sentir ese duende bailando en tu panza, comiéndote a besos, acariciando tu espalda… es difícil de conseguir…

Y quizá, porque esto del amor es como un trébol de cuatro hojas. Quizá sea cosa de duendes y magia. Y quizá, por muchas ganas de querer, por muchas de sentir algo, no es posible sentirlo cuando tú desees.

Espera la danza. Espera la magia, y mientras tanto, sigue tu camino, ríe, sé feliz, disfruta con las olas del mar, no siempre es posible querer a quien queremos querer, aunque tengamos las ganas en las palmas de la mano.

El corazón es así. Puro duende. Pura magia.

El sentido de la Amistad

Martes, Marzo 25th, 2008

Mi grupo de amigas definitivo me llegó con diecisiete años. Eme y las demás. No teníamos complicaciones, y fuimos creciendo todas juntas, manteniéndonos unidas, pero claro, no hay cambios demasiado excesivos cuando tienes dieciocho o veinte años… los cambios brutales han ido llegando a partir de los 25.

La vida nos ha ido cambiando, lógicamente. Eme está casada y con la Muñeca, Esther consiguió lo que tanto ansiaba (casarse con el INDESEABLE…) y Paris y yo, aquí seguimos, avanzando de otro modo menos tradicional.

Hemos pasado once años juntas, de llamarnos y vernos todos los días, Cuando Eme empezó con el que hoy es su marido, yo tenía alguna pareja no-duradera (un año, recordemos que lo mío es la maldición del año) y Esther al INDESEABLE, lógicamente ya no eran los tiempos de instituto y los veranos de playa día si y día también, porque el trabajo, parejas y demás, hacían más difícil coincidir, pero hemos ido manteniendo esa hermandad que siempre hemos tenido… Eme y yo ahora mismo tenemos vidas total y absolutamente diferentes, ella tiene casa, marido e hija y yo soy una currela-universitaria, pero aún así, aún cuando tenemos vidas tan dispares, no hemos dejado ni un solo día de hablar por teléfono, y vernos mínimo dos o tres veces por semana.

Esther se descolgó en su época Pre-Boda con el INDESEABLE. Empezó a no tener tiempo para nada porque tenía que organizar la boda y decía que cuando pasara volveríamos a quedar como siempre… pero todo se ha ido diluyendo. Ahora Esther es como un eco, un fantasma que aparece de cuando en cuando y con las mismas se va. No puede quedar porque no tiene tiempo para nada, Pero lo saca para irse de cañas con otra gente… para no parar los fines de semana por su casa, pero por supuesto, cuando hablamos por teléfono me suelta el tópico de “a ver si este finde nos vemos”…. O a Eme “a ver si vamos a ver a la Muñeca…” Ha llegado a pasar por la puerta de Eme y decirme que “ya si acaso pasaré otro día”…

Entre las virtudes de Esther, está la de la organización. Es una organizadora de eventos sociales nata. Las barbacoas ficticias (las barbacoas las organiza, pero como no se materializan nunca, Eme y yo las llamamos las barbacoas ficticias) en su casa, las cenas en su casa, comidas varias… etc. ella lo planea, pero normalmente no suelen hacerse realidad. (Dicen que lo que cuenta es la intención no?) El último evento que ha organizado, la comida de Semana Santa para vernos todas…

La fecha era el Jueves Santo. Llevábamos como un mes diciéndolo, la semana de antes elegimos el sitio, y supuestamente estaba todo organizado para vernos, pero Esther me llamó esa misma mañana y la pospuso porque una amiga suya había salido la noche anterior y tenía resaca (¿?¿?) Eme se enfada y me dice que el sábado si que no iba ni de coña.

El sábado llega, me vuelve a llamar Esther por la mañana para decirme que EL INDESEABLE no trabaja y que se van a dedicar todo el día a limpiar, que fuésemos nosotras, y que “si acaso me acerco a tomar un café con vosotras” Al final, me dijo Eme que Esther le había comentado que se iba a comer por ahí con EL INDESEABLE, y así quedamos las tres únicas supervivientes, Paris, Eme y yo, no la cancelamos porque nos dio igual que ella no viniera, ya teníamos el cuerpo de comer fuera, aunque, la verdad, nos tocó la moral inmensamente. – por ser fina vamos-

Lo gracioso, curioso, pero que no deja de asombrarme, es que Esther siempre hace lo mismo, que no es la primera vez que nos deja tiradas, que lo hace de continúo. Como la Navidad pasada que organizó la cena de Navidad y al final ella no fue. Pero no pasa nada, ella no cree que lo tomemos mal, porque ella es un alma libre (únicamente enganchada al INDESEABLE) si le sale cualquier cosa mejor, nos deja tiradas, y oye, aquí paz y después gloria.

También es gracioso, que en una amistad de tantos años, donde he salido de la cama a las tantas, en pijama, dormida placidamente, me he vestido y he bajado porque ella lloraba cual Magdalena por su amado, por alguna de las innumerables peleas que tenía (tiene) de continúo… y en esa misma amistad, no tuvo tiempo de ir a visitarme al Hospital, y en un mes que estuve de baja sin poder salir de casa, me visitó dos veces (todo un detalle que agradezco enormemente) Y en esa misma amistad, el INDESEABLE una noche de copas de más le dio por prácticamente llamarme puta (es que soy una mala influencia para la candida de su amada… o él un energúmeno paranoico indeseable y cabrón) y que hizo ella? Defenderme a capa y espada? Decirle a su amado que respetase a su amiga? Nooo, por favor, quedarse callada…. Esa fue la mejor opción que se le ocurrió… O aquella vez, en la boda de una amiga mía, como tuvo movida con su amado, me llamó para decirme si se podía venir conmigo a la boda (previamente mi amiga le había dicho que si quería ir que fuese) pero ella declinó la oferta, y estando ya a punto de entrar al Restaurante me llamó y por supuesto se vino porque como había tenido movida con el INDESEABLE, pues está claro, que aquí está el pañuelo de su amiga….Y tengo tantas (Eme tiene las suyas propias…) anécdotas del estilo… Y lo cachondo, es que me di cuenta de su sentido de la amistad hace poco.

Que ingenuidad la mía oye. Que inocencia con mis casi veintiocho años… como me tima la gente, me venden la moto sin ruedas y yo voy y me la compro.

Princesa de un cuento Infinito

Lunes, Marzo 24th, 2008

He vuelto. Han sido días intensos. No he parado mucho, así que he estado (nunca mejor dicho) desconectada. La rutina hoy me ha sacado de la cama, antes de ponerme al día, os cuento que anoche, mientras esperaba paciente a que el sueño me buscara, se gestó el post que va a continuación… y siento para quienes ya conozcan la historia, pero es que, mi vida, tampoco da mucho más de si ;) (…)

“te quiero y no quiero volver a verte” Así cerré la historia. Fue un día de San Valentín, aunque yo no lo recordase, elegí al azar el día por excelencia del Amor, o eso dicen. Acababa de cumplir dieciocho años.

Lo conocí en el instituto, tres o cuatro años antes. Yo era la adolescente patito feo, insegura, y con ninguna autoestima. El un chico guapo, atractivo y con los ojos más bonitos del mundo. Nos sentamos juntos en clase, y pronto nos hicimos inseparables. Por aquellos entonces tomábamos café en Frank, el lugar donde todos nos encontrábamos. Salíamos por las mismas discotecas – no había mucho donde elegir- aunque él era mayor y normalmente a mi sólo me dejaban salir en fiestas de instituto y poco más.

Los primeros poemas (si, yo escribía poemas… algunos los tengo guardados, los que sobrevivieron a la quema del fin de mi adolescencia) llevaban su nombre, y por entonces los firmaba con sus dos primeras iniciales, y las dos primeras mías, porque sonaba precioso. Gracias a él me aficioné a Héroes del Silencio y (si) A Alejandro Sanz. Nunca olvidaré aquella canción “Amiga mía” que tantas veces me hizo llorar encerrada en mi habitación. Tampoco olvidaré aquel día del concierto, en el que nos abrazamos inmersos en las canciones de la gira “MAS” un día de esos que atesoras para siempre y que tantos años después aún me hace sonreír.

La parte amarga de la historia, es que yo sabía que él sentía por mí lo mismo que yo por él, lo tenía tan claro como el agua, pero al mismo tiempo sabía que él nunca estaría conmigo, porque había una barrera inquebrantable a los diecisiete años, “la belleza exterior” y es que él (supongo) se veía demasiado guapo para mi o algo así.

Aquel día de San Valentín, decidí poner un punto final. No lo medité en exceso. Simplemente sentí el impulso de marcar el fin. de cerrar una historia de un amor platónico, que yo sabía que debía materializarse, y esperé año tras año hasta que me di por vencida.

Dejé de frecuentar los mismos sitios, o intentar no coincidir con él. Los primeros meses fueron duros, pero fue ese mi primer paso de adolescente a “mujer”. Después de patito Feo pasé a ser Semi-Cisne.

Entonces conocí al que sería mi primer novio. Empezamos a salir y él pasó al cajón de las debilidades medio superadas, porque yo sabía que no lo había superado del todo, que apenas habían pasado unos meses de aquel adiós impulsivo.

En las fiestas de la ciudad, con unas copas de más, y mientras mi novio trabajaba, coincidimos. No era la primera vez que habíamos coincidido, pero fue diferente. Estábamos de fiesta, habíamos bebido algo más de la cuenta, él llevaba el pelo largo horrible pero aún así, la atracción que sentía por él me jugó la mala pasada. No me importó tener novio, sólo vi que me cogió de la cintura, que nos acercamos como en una película, a cámara lenta, que los labios aún no se habían acercado lo suficiente, pero que se acercaban, y en el momento previo al beso, un instante antes de que mi sueño de adolescente se materializase la mano del Destino (en este caso no sé si la del Destino, pero de algo estoy segura, que fue la de Eme) me arrastró de sus brazos y me alejó de él, para devolverme a la realidad. Eso fue lo más cerca que estuve de estar con él nunca.

Creedme, que si hubiese sabido que mi novio, en aquel mismo tiempo y lugar estaba liado con una “amiga mía” la mano del Destino (o la de Eme) no se hubiese puesto en mi camino, y hubiese hecho realidad aquello que anhelé tantos años.

(…)

Estoy deseando volver a sentirme el Cisne que soy. Estoy esperando pacientemente a que me llegue otra vez el día de San Valentín con un Final escrito.

Amiga mía, lo sé, sólo vives por él,
Que lo sabe también, pero él no te ve
Como yo, suplicarle a mi boca que diga
Que me ha confesado entre copas
Que es con tu piel con quien sueña de noche…
(Amiga mía, Alejandro Sanz)

boomp3.com

(espero que se oiga, que yo aquí no puedo oir…)

Contradicción

Lunes, Marzo 17th, 2008

Mañana pensaré algo distinto. Será diferente porque me sentiré diferente. La rabia no me amordazará la boca. La rabia no se me colgará de la punta de mis dedos, ni me abrazará hasta asfixiarme. La rabia se irá diluyendo, y el veneno se filtrará entre mis huesos. Se irá la rabia, y un poco de mí con ella. Nos iremos juntas, y el corazón latirá algo más manchado de lo habitual.

Sé que es un veneno que me mata, pero es que me muero igual. Y hoy, no tengo ganas de esforzarme. Sólo ganas de dejarme llevar. Si me arrastra la corriente, que me arrastre. Tantas veces me ha llevado consigo, que casi me ha dejado de importar. Y no estoy mal. Ni bien. Ni triste. Ni alegre. Sólo estoy. Estoy aquí y ahora. Estoy hoy.

Hoy, sé que siento, sé que las máscaras de mentiras que inventé para sobrevivir se me han caído del corazón y veo la verdad desnuda frente a mí, abro los ojos, y miro el mundo devolviéndome la mirada, y no se me ocurre otra forma de luchar que sonreírle a la vida para que la vida me sonría a mi. No sé si funciona, pero estoy cansada de llorar sin lágrimas. Cansada de luchar. He decidido pararme, aquí mismo, en este hueco. Que venga lo que tenga que venir. Que yo no salgo a buscar nada. Si la vida me quiere, que me encuentre esperándola.

Hoy, Sé que es un camino en círculos que no me lleva a ninguna parte, que no avanzo. Que es una senda que ando una y otra vez, que tiene hasta mis huellas. Mis zapatos llevan su arena, su polvo y su hierba. El mismo camino que tantas veces tracé. Es un laberinto. No sé escapar, ni puedo, y no sé si quiera hacerlo… porque quizá en algún momento vea la salida o vea la entrada.

Hoy, se me atraganta un beso en la garganta y una bofetada en el mismo instante. Se me cuelan los rayos de sol y las tinieblas de la vida. Hoy me estiro y me encojo. Me pierdo y me encuentro. Hoy sé que estoy en el medio de la balanza. Sin saltar a ningún lado. Quieta. Con los ojos abiertos, el corazón de par en par, las rosas me acarician y las espinas me hieren.

Hoy sé que quiero, pero no sé si debo.
Hoy estoy en un momento de total y absoluta contradicción.
Es lo que soy. Un momento, una contradicción.
Un segundo, una eternidad.
Y me mata, al igual que me muero.




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Adicción

Viernes, Marzo 14th, 2008

En el hospital, vemos adicciones todos los días. Es impresionante ver las clases de adicción que existen. Sería demasiado fácil si sólo fueran las drogas, la bebida y el tabaco. Yo creo que la parte más dura de mandar a la mierda un hábito, es querer mandarlo a la mierda. Es decir, nos hacemos adictos por un motivo, ¿verdad? A menudo, demasiado a menudo, las cosas empiezan de cero como una parte normal de tu vida y de algún modo cruzan la línea de la obsesión, compulsión, perder el control.

El caso es que la adicción nunca termina bien. Porque tarde o temprano, lo que nos haya tenido drogados… deja de hacer sentir bien y empieza a doler. Pero dicen que no mandas a la mierda al hábito hasta que caes en lo más bajo. ¿Pero cuándo sabes que has caído? Porque no importa cuánto daño nos esté haciendo algo. A veces dejarlo marchar nos duele más.

Anatomia de Grey (4ª Temporada)

(Lo peor es cuando en el fondo de tu alma sabes que no quieres dejarlo marchar)

Este post es Urgente (por eso son dos hoy)

Miércoles, Marzo 12th, 2008

Para: N
De: S
Asunto: Tratar de hacerte sonreír un poquito.

Supongo que en parte esto es un pequeño homenaje al mundo que nos hizo conectar esos hilos que traspasan kilómetros y acercan a las personas. Puedes guardar silencio o gritar, eres libre, tienes alas, deslízate por las marañas que te hieren, abre los ojos, esos preciosos ojos que tienes, y tendrás la inmensidad del mar enfrente…

Ser Princesa no es fácil. Y el Príncipe ya no tiene que rescatarnos de ninguna torre, tiene que llorar con nuestras lágrimas y reír con nuestra risa, tiene que hacer que realmente nos elevemos del suelo, que sintamos las mariposas acariciándonos por dentro, que volemos un poco y soñemos mucho…

Pero a veces los Príncipes destiñen. Y nuestra ilusión se desborda, se rompe, se marchita. Y se nos quedan las manos vacías de sueños, el alma rota en añicos. El corazón dolido. Son los castillos de arena, y no de Piedra. Son los Príncipes desteñidos que no saben que tener una Princesa como tú es un regalo.

En algún momento, en algún giro inesperado del Destino, nos veremos construyendo un Castillo de Piedra. Sé que no es consuelo, pero sé que eres optimista, que eres positiva, y que en el fondo, cuando la cortina de lo que duele se vaya, verás el sol entrar por la ventana, y sus rayos te acariciarán la espalda. Y volverán los días de cielo azul que te mereces, y volverán a clarear las nubes, la tormenta se irá. Todo quedará lejano y vacío, y donde hoy tienes un rasguño, una herida, ese dolor, se habrá marchado.

Confía en ti. En lo que eres, en quien eres, en toda la fuerza que tienes, en lo que vales, en tus sueños. Confía en la vida. Porque no siempre hay momentos malos, y ya sabes que los buenos vienen ya.

Porque tienen que venir. Tirar para arriba. Y volar. Soñar. Reír. Vivir. Jugar con la primavera asomándose al balcón.

Nos tocará ganar peque, te lo dice la rubia ;)

Relato (IV?)

Miércoles, Marzo 12th, 2008

Las puertas Entreabiertas

- Seguiré con mi vida. Esta puerta se cierra y tú te quedas fuera.

Una mentira inconsciente. Porque hay mentiras que uno mismo se cree. Y ella lo creía. Tenía los ojos empapados y el alma a cachos. Pero lo creía. Creía que había cerrado la puerta, que había cortado los hilos invisibles que la unían a él.

Las cosas empezaron como un juego. Como la mayoría de cosas en la vida que realmente son importantes. Se enredó en sus ojos, en sus labios, en su cuerpo y pensó que siempre podría marcharse, que la puerta estaba abierta para que saliese. Que nunca dolería.

Pero aquella puerta abierta se fue cerrando poco a poco y ambos quedaron atrapados dentro. Empezó a sentir que necesitaba verlo, que lo deseaba intensamente, que quería notar aquel calor que desprendía, que necesitaba sentir el sabor de su boca.

Y de una intensa y poderosa atracción que no podía evitar, que tampoco quería evitar, porque cuanto más trataba de alejarse más fuerte se hacía lo que sentía, cayó rendida ante la evidencia de que la magia le había explotado en el estómago y salpicado toda entera de ilusión, el comienzo, las bases de un castillo que fuese de piedra y no de arena.

Y de aquella atracción fue naciendo algo más profundo, más sólido, más tranquilo. Un lugar cálido y acogedor donde se guarecían del frío, de la nieve, de las tormentas…Ella se fue acomodando en su pecho un poco cada día. Y en él brotó por primera vez la esperanza de tener una vida mejor.

Eran uno para el otro y ella lo sabía. Lo sabía por lo confortable que eran aquellos ojos, todo era perfecto dentro de la imperfección. La felicidad era un baile, y ella la Reina.

Hasta el día en el que se derrumbó el castillo y se quedó en ruinas. Cual Cenicienta quedó en harapos. Ya no era la Reina, ahora bailaba en su propio infierno interior. Las lágrimas vertidas, las noches de retorcerse de dolor. Perder la esperanza, verla morir, mirarse en el espejo y sentirse otra.

Darlo todo no basta. Se decía. Porque de ser así aquel castillo nunca se hubiese derrumbado. Algo falló. Un clack. Dos. Tres. No los vio

Amarró su corazón como buenamente pudo. Se tragó el dolor, sonrió, y se dijo a si misma, que el mar era amplio, grande, fuerte… y que podría salir a navegar. En aquel barco, teñido de una poca ilusión.

Y se lo dijo aquel día, cerveza en mano, que había cerrado la puerta con él fuera.

Salió a navegar. Sintió la brisa en la cara, el aire en los pulmones, se diluyó el dolor en aquellas lágrimas, y miró lo infinito del mar. Se prometió a si misma ser feliz. Se prometió que no volvería a tierra, y que empezaría a volar. A soñar. Se miró al espejo y entonces se reconoció.

Pero hay hilos que no sabes cortar. Hay tijeras que se esconden. Que no existen, que no puedes ver aunque estén delante de ti. La marea la devolvía una y otra vez a la misma orilla, tan atrapada como antes entre aquella maraña de hilos invisibles que la ataban a él inexplicablemente.

No supo, no pudo. Y se quedó a medias entre el mar y la arena.

Pero ella, en el fondo de su corazón deseaba sentir aquella atracción brutal, aquella magia que explota y te inunda de cabeza a pies. Se preguntó si sería capaz de volver a sentirla, si realmente un día podría zarpar y si él la dejaría marchar.

Con miles de preguntas y sin ninguna respuesta, empezó a caminar. Sin fin, sin destino, y todo por reescribir. Creyéndose que quizá ahora si que pueda cortar hilos, cerrar puertas y no volver a dejarlas entreabiertas.

¿Volvería a la misma orilla?

VIVIR

Lunes, Marzo 10th, 2008

A veces necesitas silencio porque en tu interior hay demasiado ruido. El ruido lo inunda todo. El ruido son llagas en tu respiración, y pena en cada poro de tu piel. A veces necesitas quedarte callada, inmóvil, en un rincón de ti misma guardada. A veces, quedarte callada es la mejor forma de decir que algo te duele. Y no es inconcreto. Te duele.

Tengo ganas de sentarme en una nube cómoda y mullida. Elevarme un poco. Respirar aire puro. Sentir que el aire no se me queda atascado. Que fluye por mi alma.

Tengo ganas de ver el mar. Sentir la brisa en la cara. Escuchar como golpean las olas. Notar como los pies se me mojan a cada paso. En un vaivén.

Tengo ganas de reír a carcajadas. De no preocuparme por malditas cosas nimias. De ser yo, de sonreír ante la grandeza de la vida. De volverle la cara a la pena. De no dejar que las lágrimas me aneguen el corazón. De vivir. Ser libre. Soñar. Disfrutar. Querer. Apresar los pequeños instantes donde la magia aparece. Volar un poco con el alma. Tengo ganas de sentarme en la hierba, mirar al cielo, y verme pequeña.

Tengo ganas, te lo juro. Tengo ganas de seguir adelante. Tengo ganas de vivir. No quiero perder la fe. Ni la esperanza. Tengo ganas de ser realmente consciente que un día acabará esto. Porque un día te vas, se acaba todo. Y te quedas en el corazón de quienes te quisieron, porque ahí no mueres, pero ya te has ido. Y no somos conscientes hasta que no ves la muerte pasearse cerca de ti. Cuando la ves, le miras a la cara y te sonríe, es porque te está advirtiendo que vivas, porque al final un día, te abrazará y te irás con ella.

(No te digo adiós. Porque hay otra estrella más en el cielo)