Archive for Octubre, 2007

Cosas que no deberían pasar…

Miércoles, Octubre 31st, 2007

Cuando tuve que escoger entre Trabajo Social y Psicología, en la balanza, uno de los factores que me influyeron a la hora de optar por la primera fueron las asignaturas, que me llamaban más la atención… Tuve claro el primer instante que de mis optativas elegiría dos seguro, me diera igual que fuesen más fácil o difícil, una era la violencia de Género, y la otra la Psicobiología de la drogadicción.

Desafortunadamente sé más de lo que me gustaría sobre la drogadicción, no en primera persona, pero lo he vivido tan de cerca que me ha salpicado. No una vez. Alguna más. Cosas que pasan… y anoche me enteré de algo que me produjo gran tristeza, y mientras miraba el techo, en silencio y en total oscuridad, las lágrimas mojaban la almohada, volviéndome a preguntar que estamos haciendo mal como sociedad para que los índices de drogadictos, con la masiva información que hay, aumente considerablemente.

Gastan e invierten cantidades ingentes de dinero en decirnos a los fumadores que fumar mata, y que le costamos a la Seguridad Social una pasta gansa, por ser imbeciles y maltratarnos diariamente consumiendo esa mierda… Pero es una mierda legal, mal que nos pese, y las arcas nacionales se llevan unos cuantos millones con tanto impuesto… Tenemos acceso en mayor o menor medida a algo que nos perjudica, no me pueden detener por ser fumadora, por estar en un parque tranquilamente aspirando nicotina y alquitrán, no es como drogas ilegales. Aún no se ha concebido un verdadero cambio social sobre los perjuicios del tabaco… pero de esto no es de lo que quiero hablar.

Pero las drogas ilegales, eso es otra historia. O a mi me lo parece. ¿Nadie se traumatizó con el gusanito subiendo tan ricamente por la nariz? Porque yo sí. Y mira que cuando era más cría me fumaba mis porros, una etapa supongo, un día dije que no volvía a fumar, y simplemente lo dejé. Pero no hablo de fumarte unos porros, que creo que la mayoría de la gente lo hace o lo ha hecho, o quizá sea en mi tierra, donde es más posible encontrar gente que lo hace a gente que no lo hace, hablo de que un día, sabiendo lo que sabes, sabiendo que meterte un tiro/raya, llamarlo como queráis, o comerte una pastilla, o Speed, o lo que sea, puede traer la ruina más absoluta a ti, y a los tuyos…y creo que el Problema verdadero es que todos creemos que “no me puede pasar a mi”… nunca te crees que te puedas quedar tirado en la cuneta un día sin saber cuando narices dejó de ser algo que hacías para divertirte a algo que hacías por necesidad. Y ahí la has cagado, tu vida nunca será la misma, y las consecuencias son desastrosas.

Pero “no me puede pasar a mi”. Y como no hay suficiente conciencia individual, ni colectiva, ni hostias, un día te metes algo, por divertirte, por mucho que hayas visto el puto gusano subiendo por la nariz y las campañas que siguieron, al igual que no te puede pasar a ti que tengas un accidente y mates a alguien, cuando no os mates a todos, por ir a 200 km/h, o por conducir borracho, por esa irresponsabilidad de pensar que a ti no te puede pasar, como si no existiese esa posibilidad, porque eres intocable, vives entre algodones y a ti no te puede pasar, no hay miedo, porque eres joven, y te crees que tienes toda la vida por delante, pero es que ahora no solo se drogan los jóvenes, es algo que nos mancha a todos y me pregunto ¿Qué hacemos mal? Porque a costa de vidas, de unos cuatro (muchos) desgraciados que venden hasta su madre si hace falta para poder meterse un pico, y mientras, los grandes capos, a vivir como nunca viviremos los de a pie, ¿Y que más da cuatro desgraciaos muertos? Siempre habrá más, considerando que las tasas de drogadicción en España suben de forma alarmante, y aquí es cuando la amiga cocaína entra por la puerta grande, llevándose la palma.

Francamente no logro comprenderlo. Porque si un día vas al médico y te dicen, tienes cáncer, es mala suerte, no lo has elegido tú, pero sin saber como, ¿No lo sabes? ¿En serio? Te ves vendiendo lo que sea, un reloj, una cadena… cualquier cosa vale, dos duros y una dosis, hasta la próxima, porque sólo puedes vivir para eso, hundiendo psicológicamente a tu familia, porque te han criado bien, no eres de los bajos fondos, no, eres inteligente, y tenías una vida acomodada, un trabajo, una estabilidad que no sabes como has perdido, ¿No lo sabes? Si, si que lo sabes, pero no entiendes como has llegado hasta ese punto… Hasta que un día se acaba. De un modo u otro… simplemente se acaba… y dejas a una familia, y a unos amigos, y gente que te quiere en la mierda más absoluta, porque fuiste un irresponsable y es culpa tuya, nunca pensaste que pagarías por un rato de diversión con una vida, a mi me parecen demasiados intereses.

Y quizá, haya esperanza… puedas salir, con fuerza de voluntad, con ayuda, con esfuerzo, huir del barro que te devora, huir de un destrozo casi irreparable. Pero aunque es posible, es difícil volver atrás, has cruzado una frágil línea, y cuando te has metido en ese mundo, mientras unos se enriquecen, tú, luchas por sobrevivir, en una cama de hospital.

¿Qué hacemos mal? Porque yo hoy me muero de la pena al pensarlo.

Enmarañada

Lunes, Octubre 29th, 2007

Y todos y cada uno de los días te hago un funeral en vida, olvidando aquello que iba mal y recordando aquello que no hacías. Te echo de menos ¿lo ves? , otra vez vuelvo a perder. Te echo de menos ¿lo ves? y cada día que pasa es otro menos sin tu piel. Te echo de menos ¿lo ves? , otra vez vuelvo a perder. Te echo de menos ¿lo ves? (…)

Y podré estar sin ti, si vuelves que no sea sólo por calmar mi dolor. Podré estar sin ti aunque con esta herida aprenderé a sobrevivir. Y ahora vete, márchate lejos, donde no te pueda ver porque duele, márchate.

Un trozo de canción que no reconoceré jamás de los jamases que me gusta

Me parece mucho y poco, no sé identificar el revoltijo de tiempo que hay dentro de mí, y no puedo explicar por qué me parece que ha sido un suspiro y un siglo al mismo tiempo. Pero no, ha sido sólo un mes, el primer mes desde que una noche, en cuatro minutos dijo adiós a la vida que conocía y me gustaba.

Ayer, casualidades, recogí por fin las fotos de la boda de Ene, y del nacimiento de la nena, y había unas que no recordaba, de una cena en una pizzería de un amigo… las miré, en una mezcla de rabia, añoranza y resignación… Como si esa que ríe abrazándolo, fuese otra y no yo, porque desconozco un poco a la chica de la foto sonriente, y desconozco mucho al chico que la abraza, parecen felices, pensaría si no los conociera, sino supiese que somos él y yo, en tiempos del nosotros, quince días antes de romperme el corazón… Pero sin verme en ella…. Es una sensación extraña.

No lloro hace mucho. Quizá sean solo un par de semanas, o incluso menos, y lo que puede parecer poco, para mi, que lloraba cada noche, me parece mucho tiempo, quizá por esa sensación falsa de no saber si hay un suspiro desde que se fue, o un siglo.

Lo echo de menos a veces. Pero ya tengo el corazón remendado. Resignado. Le he creado una coraza, para que no le toque la añoranza demasiado, para que sólo lo roce, Un muro en el que el desamor de Rafa no le llague más. He cosido con paciencia, un tiempo ocupado, universidad, estudiar en casa tanto que no me lo creo ni yo, trabajar, visitar a Eme, a Paris, a Prima Hache, un café con Ingeniero… Tengo poco tiempo para echarlo de menos… Sólo a veces, sólo a ratos, cuando algo que hemos vivido juntos me escupe en la cara. Esa serie de televisión que tanto le gustaba, su perfume en otra persona… su comida preferida, unas fotos en la que se nos veía felices…cosas insignificantes, con un dolor total y absolutamente resignado… Con una sensación de que en realidad no tengo tiempo de quererlo… Quizá sea auto-convencimiento, quizá sea porque vivo intensamente lo que siento, y sin miedo, y me ayuda, quizá soy muy fuerte, quizá sea que por fin no ha vuelto a llamar y estoy tranquila, quizá me bastase una palabra suya, oír su voz, para que todo se volviese de nuevo a derrumbar… o quizá no, pero no lo quiero saber.

Pero ha pasado lo peor. El primer mes, el primer día, el segundo, el dolor que borra todo, que te tumba, que no te permite levantarte…. Ha pasado la rabia, las preguntas, las torturas, ha pasado el sentir que te asfixias sin él, han pasado muchas cosas de largo… han pasado lágrimas y más lágrimas que lo envuelven todo, se han borrado los sueños, se ha muerto la esperanza… y llega la resignación, los golpes pequeños de añoranza, el pensar en él a veces, y otras no saber ni que existía, sumergida en una vida sin él…

Porque la vida paró en su estación, pero después mi tren volvió a partir y él se quedó ahí, en el tiempo de las cosas perdidas.

813 palabras (relato II)

Viernes, Octubre 26th, 2007

Se da la vuelta y coge su ropa. Carmen siente un aguijonazo en el pecho. Un dolor que la rasga en el vientre, en el alma, en el pozo donde acaban los sueños que no se cumplirán.

Se enciende un cigarro. Mira el reloj, y suelta un débil “llegarás tarde a casa” pero él no contesta, se va vistiendo mientras Carmen aspira el humo y lo mira. Carlos es un tío alto, atractivo que se diría, no muy guapo, pero tiene un encanto y unos ojos pequeños que encierran secretos. Se tiene que marchar.

Carlos le da un beso suave en la comisura de los labios, y Carmen piensa que ese beso un pedazo de cielo en un infierno, su infierno.

Prometen verse la semana que viene, misma hora, mismo lugar.

Carmen llega a su casa y se quita los zapatos de tacón blancos. Se tira en la cama sin cambiarse y empieza a llorar hasta que se le acaban las lágrimas mientras el silencio la va matando lentamente. Otra noche de insomnio. Otro cigarro, sintiendo que la esperanza es como ese humo que se condensa en la luz de la habitación para luego marcharse.

El dolor duele. Y a veces mata, es como un veneno, que se te va filtrando lentamente por cada poro de tu piel, que se va acomodando entre los huesos, hasta que te mata sin que te des cuenta de ello. Carmen se vuelve a deshacer en llanto.

Carmen es de esas chicas que se molestaron en amueblar su cabeza. Nunca cometió locuras, fue una adolescente estudiosa, mientras sus compañeros se iban a fumar porros y emborracharse ella prefería estudiar. Carmen no es una neurótica. Es un equilibrio constante. Ordenada y pulcra. Con una casa bonita, pequeña y acogedora en las afueras, con un montón de libros que la rodean y la acompañan en sus horas de insomnio. Carmen siempre ha sido ejemplar, de esas personas a la que le das tu alma si te la pide porque sabes que te la guardará para siempre.

Pero el dolor rompe las paredes más duras, y como fuego, derrite el hielo más protector y confortable. El dolor se le va enquistando y siente que en algún momento le explotará en la cara.

Conoció a Carlos un día de febrero. Hacía frío. Era un compañero de trabajo de su amiga, a media tarde, en cualquier bar. De eso hace Tres años y medio. Carlos tiene esa mirada particular y única, que la desespera. Carlos no es ningún seductor, ni es abierto, ni sociable, es parco en palabras, como si siempre estuviese en su mundo y sólo viniese a buscarla por un momento para después marcharse lejos.

Carlos le cayó mal. No es simpático. Pensó. No sé que pasó aquella tarde, pero cada semana volvía al mismo lugar, de pura casualidad… o eso creía al principio… Después supo que fue a buscarla, cada tarde, semana tras semana.

Ella hablaba y él escuchaba. Nunca hablaron de situaciones personales, lo justo y necesario, no sabían el apellido de cada cual, ni falta que hacía, compartían otro tipo de cosas, cosas que quizá a los demás no les importe, hablaban de historia clásica. Reían al cambiar la historia, que hubiese sido si… y así pasaban las dos o tres horas….

Carmen sólo soñaba con aquel martes. Semana a semana fue cambiando sin pretenderlo su sentido común por unos sueños que se resbalaban dentro, Sueños en la que él le besaba, le mordía el cuello y le hacía el amor. Sueños en los que sus pequeños ojos oscuros la miraban con deseo.

Carmen no sabe por qué nunca le dijo de ir a otro lugar. Quizá se rompiera la magia. Nunca quedaron a cenar, nunca fueron a otro sitio, a otra hora. Carmen se mantuvo en silencio, sin pretender romper el pacto, donde ninguno hablaba de quien era en realidad. Como si fuese un baile de disfraces, donde sólo jugaban a cambiar la historia de lugar.

Pero aquella noche no. esa tarde fue diferente. El le dijo que la quería. Maldito hombre parco en palabras. Lo dijo en medio del juego. Las silabas salieron de sus labios y ella le besó. Le beso despacio, después de anhelar aquellos labios tres años y medio. El no dijo nada. Sonrió. Ella tampoco contestó. Supuso que no haría falta.

Entonces él traga saliva.

Estoy casado dice despacio, lentamente, sin estar seguro.

Y Carmen no contesta. Sólo lo besa otra vez. No llora, no grita, no dice nada. Carmen es un equilibrio constante.

Vamonos de aquí

Y se van. Carlos la desviste. Carlos le hace el amor.

Prometen verse la semana que viene, misma hora, mismo lugar.

Carmen sabe que no irá. Salen de la habitación. Llega a su casa. Se quita los zapatos blancos de tacón. Y comienza a llorar porque el dolor, a veces hiere, y otras mata.

Lo he hecho

Jueves, Octubre 25th, 2007

Sin fuerza para llamarlo.
Por E-mail, de forma cobarde.
Con palabras bonitas. muy bonitas.
Escondiendo la rabia.
Con sinceridad.

¿Estoy segura? No lo sé. Lo he hecho. y lo demás vendrá solo. Dejaré el tiempo pasar.

Odio ese nudo en el estómago….

Mi alma al descubierto.
Sin más armas, que tenerme a mi misma.

NADA. Eso entiendo.

Miércoles, Octubre 24th, 2007

Voy a ver si me encuentro dentro de mi piel y comprendo porqué nada puedo entender. Me resulta tan raro todo lo normal, me tropiezo, me caigo y vuelvo a tropezar.
Creí que me había equivocado, luego pensé que estoy bien aquí en mi nube azul. Todo es como yo lo he inventado y la realidad trozos de cristal que al final hay que pasar descalzo. (Fito, Trozos de Cristal)

Estoy bien dadas las circunstancias. Tengo (afortunadamente) un gran poder de regeneración, soy práctica, y me defiendo mordiéndole a una vida que me ha dado la espalda, la que yo quería y ya no tengo.

No es útil tener los sueños rotos, lo mejor es dejarlos partir. Y no digo que no anhelo lo que he perdido, o que vivo en una nube feliz y cómoda. No digo que soy feliz, porque no lo soy, pero no es útil tener sueños rotos arañándote entera, así que sueño de otro modo. No en rosa, pero más me vale soñar, aunque sea en gris.

Quiero empezar a mirar para comprar un mini apartamento, que no sé ni si me lo puedo permitir, con mi sueldazo, pero al menos voy a mirarlo, porque tengo casi 27 años, y no espero a ningún Príncipe Azul para compartir la Hipoteca. Quiero un gato, y ya le he puesto nombre. Seremos dos en un mini pisito a las afueras. Buscaré otro trabajo, los fines de semana, para al menos dar de comer al gato. Quizá sean sueños estupidos e irrealizables, pero a esto yo lo llamo sobrevivir.

Pero cuando me llama, en este cuento al revés, siento que los nuevos sueños son de papel, y se mojan con la rabia. Ha roto nuestro pacto. Una promesa que me hizo. La rompe constantemente, casi a diario, y vivo en el mar de la incertidumbre, y nado contra corriente tratando de entender que es este juego, donde participo y no he impuesto mis reglas.

Gana el corazón y yo pierdo la partida, aunque realmente perdamos los dos, pero sólo siente, y lo anhela, aunque sirva de poco, y él no lo entienda. Aquí si pierdo yo, pierde él.

Por eso me enfado tanto, y doblemente, me enfado conmigo, por no ser más fuerte, por no cortar este nudo que me atraganta, esta estupida cuerda a la que me ata. Y me enfado con él, con Rafa, por no dejarme volar a solas ¿Por qué si no quieres volar conmigo me cortas las alas? ¿Por qué no me puedes dejar ir? No lo entiendo.

Siempre creí que sólo se añora lo que no se tiene y se quiere… pero en su mundo, por lo visto no es así. En esto los papeles se han cambiado… Y me trago la rabia de no poderle decir lo que siento, porque me fallan las piernas, y tiemblo cuando me mira, porque lo que siento por él es más fuerte que mi cordura, más fuerte que yo misma…

Porque quisiera comprender que papel juego en esto, si soy la que ha perdido más de los dos, ¿A qué frases cargadas de intención? ¿A qué enfadarse con mis nuevos sueños si los que eran nuestros no los desea? ¿Por qué no quiere que le sobreviva? ¿Por qué soy yo la que tiene que poner fin a un fin que impuso él?

Lucho. En el fango. Pero lucho. Lucho contra la incertidumbre, contra la tristeza, contra las lágrimas, contra el dolor, contra la nostalgia, contra los recuerdos, contra mi corazón, lucho constantemente para no querer quererlo, para no sentirle aquí dentro. Lucho por cerrar heridas, por barrer el suelo de mis ruinas, enterrar a la esperanza, seguir sonriendo, lucho. Joder que si lucho. Lucho sin desesperarme, lucho con paciencia, con todo mi ser que lucho… y se derrumba todo, y otra vez a empezar… porque me duele tanto su presencia como duele su ausencia, y así va él, con el pasado colgado, colgándome de él… y arrojándome constantemente otra vez al fango.

Y estoy harta de estas contradicciones suyas. De no dejarme vivir, ni tampoco morir. Estoy harta de que siga usando el apelativo cariñoso por el que me llamaba, harta de que actúe como si en cierto modo siguiésemos siendo una pareja. Jamás de la vida he visto una ruptura tan esperpéntica….

Y lo peor, es que estoy indignada…. Porque no puedo decirle que creo que ha tomado una decisión sin saber si quería cerrar de verdad la puerta, o mantenerla abierta. Que se decida ya de una vez, porque no la quiero entreabierta.

(Estoy cabreada… pero bien, dadas las circunstancias)

Si fuera…

Martes, Octubre 23rd, 2007

Me fui de paseo por el rincón de Luna Lunera, y me gustó ese post sobre “Si fuera” así que decidí hacerlo….

Si fuera…

Si fuera un mes sería… Abril, porque me gusta que el tiempo esté loco aunque me vuelva loca, porque no hace ni frío ni calor, porque hay noches de lluvia, porque todo parece que se vuelve de otro color.

Si fuera un día de la semana sería… Un domingo lluvioso, de esos en los que te apetece quedarte en casita con una peli y palomitas. De esos.

Si fuera un momento del día sería… La noche, porque es donde uno sueña.

Si fuera un planeta sería… La Tierra, porque a pesar de su gran desventaja (La humanidad) acoge muchísima vida.

Si fuera un animal sería… Un gato!!!!! Independientes, melosos a ratos, juguetones, prácticos… y arañan si hace falta…

Si fuera un mueble sería… ¿Un Espejo vale?. Si te sientes guapa, el espejo te lo dirá, si te sientes fea, también…

Si fuera un líquido sería… Agua, que es sinónimo de vida.

Si fuera un instrumento musical sería… Un saxo…. Melancólico.

Si fuera una verdura sería… la berenjena. Porque me gusta su sabor, y no se me ocurre otra.

Si fuera una canción sería… Hoy, “El Peligro” De Revolver, llevo dos días que sólo escucho esa canción, pero esto va según mi estado de animo, quizá mañana sea otra.

Si fuera una comida sería… Un tiramisú.

Si fuera una parte del cuerpo sería… Los ojos, dicen mucho sin palabras, manifiestan lo que de verdad estás sintiendo.

Si fuera un objeto sería… Un móvil… Sin factura por favor que bastante ruina tengo ya.

Si fuera una asignatura sería… Literatura, siempre me encantó.

Si fuera un dibujo animado sería… Bart Simpson, es todo lo que yo no seré ;)

Si fuera un número sería… El 6. Porque nací un día 6 simplemente.

Si fuera un coche sería… Ninguno, una bicicleta, ahí sólo cuentas con tu esfuerzo.

Si fuera un color sería… El azul… porque me encanta, y por el mar.

Si fuera una ciudad sería… Florencia. Es una ciudad que me enamoró, que me transportó a otra época, incluso con tantísimo tráfico es preciosa.

Si fuera un dolor sería…
El de muelas…. Como jode…

Si fuera un mar sería… El Mediterráneo…está a mi lado desde niña, además tiene una canción ;)

Si fuera un idioma sería... Italiano… Alegre y dulce al mismo tiempo…

Si fuera un verbo sería… Sobrevivir, que no es como vivir, pero que a veces no te queda otra que hacerlo.

Si fuera una estación sería...El invierno… es más triste que cualquier estación, pero muy auténtico…

Domingo

Lunes, Octubre 22nd, 2007

Llevo churros para desayunar. Son las once. Previamente le he mandado un sms, no quiero molestar. Las ojeras lo dicen todo. No duermen más de 3 horas, la sinfonía –dicen- si no tiene el bibe nada más despertar, se cabrea y monta el numerito.

Es un ángel con cresta, tiene un pelo-pincho graciosísimo. No llora nada, sólo cuando tiene hambre. Se quita el chupete, no le gusta nada, lo coge con su manita (manaza) y lo empuja hasta que cae. Me hace gracia. Levanta una ceja – heredado de mamá-

Es terapéutica. Eme se ríe. Le respondo muy seria que es la verdad. Tener a la nena en brazos hace que todo se me olvide. Por un momento la felicidad es absoluta.

“Mira a tu tita” dice Eme. “que ha venido a verte” y la niña parece que la escucha y me mira, me coge el dedo muy fuerte, mientras se toma su bibe. Después la ponen guapa, le quitan el pijama “Hello kitty” rosa… la cambian. Y lista. A la cunita.

Salimos a fumarme un cigarro. “Estás hecha una mierda” y me río. Me lo dice tal cual… “mucho te ríes, mucho aparentas que estás bien, pero a mi no me engañas” Echo de menos a Eme. Lógicamente sólo está por su niña, dice que está loca, que ya no sabe ni donde está, que vive al ritmo que le marca la niña. Nos vemos poco, y obviamente, la nena es el centro absoluto de nuestro universo… Pero aprovecha un momento de respiro para decirme sin anestesia que estoy hecha una mierda. Esa es mi Eme.

¿Sabes por que tema vamos a empezar en Psicología? – Las emociones-
Las dos nos reímos encontrando la ironía al asunto.

Se acaba el cigarro. Viene Paris. Fin de nuestro momento de intimidad. 5 minutos que me han sabido a gloria.

Inciso

Jueves, Octubre 18th, 2007

No sé por donde empezar. Todo me queda grande. Ahora mismo, todo me sobra, y todo me falta.

No estoy preparada para hablar (paradójicamente no paro de escribir). Estoy totalmente dentro de mi, tanto que no sé como saldré. Creo que estoy asimilando la nueva situación, la que para mi era temporal, que se ha vuelto (de momento) permanente.

¿Empiezo por cambios sutiles? De acuerdo.

Cambiar el estilo del blog más acorde a como me siento. Mi blog es un reflejo de mí, de mis sentimientos, de lo que necesito decir, y a veces no puedo hacerlo nada más que en este rincón. Este diseño es más oscuro, Pero hay una estrella, digamos que la tomaré como guía… Un día volverá de nuevo a ser claro… pero de momento, no es posible. El sobrenombre, lo he denominado la Era del Ave Fénix. Ave mitológica que me fascina, y es que en realidad, siempre me he sentido identificada en cierto modo con lo que simboliza… la wikipedia lo dice mucho mejor que yo….

“Para el hombre, el Fénix ha sido un símbolo del renacimiento físico y espiritual, del poder del fuego, de la purificación, el principio femenino chino o yin y la inmortalidad. Este animal renace de sus cenizas demostrando su fuerza interior”

Otra cosa que quiero hacer es daros las gracias y transmitiros mi cariño, por vuestros emails, vuestros comentarios y de verdad por todo lo que me ofrecéis, me siento en cierto modo protegida por vosotros, comprendida, y muy muy agradecida, os voy a escribir uno a uno en privado, pero necesito algo de tiempo… necesito volver a estar sociable. Pero desde aquí… GRACIAS a todos y cada uno de vosotros.

Seguiré informando.

Un abrazo a todos.

Esto es el adiós, no el hasta luego.

Miércoles, Octubre 17th, 2007

Ojala fuera tan fácil como quitarse los chorretones de rimel de la cara después de haber llorado…. pero esto es como el Himalaya, estoy abajo, cuanto me queda aún por subir.

Ayer quedamos, tomamos una cerveza, y hablamos. No hay solución porque no hay una base, su pilar – parte indispensable en esto- no está. Se ha roto. Así que este edificio se ha derrumbado, y se ha puesto, otra vez, en mi corazón “cerrado por derribo”

Ha sido honesto, es buena persona, he sido feliz. Recojo mis dos sueños, mientras la esperanza se me muere en los brazos, le doy un último beso, un último abrazo, y me susurra un “cuídate”. Los finales no deberían ser finales bonitos si son tristes, pero este, en medio de este inmenso dolor lo ha sido.

Subo al coche, y el rimel hace estragos. Subo a casa, y empiezo un collar, apenas veo las bolas, “una bola, dos, tres, ¿Cuántas llevo? Que borroso está todo”. Pero mi empeño en ese collar es tan fuerte que acabo únicamente por pensar que bolas me faltan, cuanto queda, como quedará, y el resultado final es satisfactorio.

Quito sus fotos. Me quito el anillo. Borro los mensajes. Tiro todo lo que he escrito sobre él. No quiero nada, porque en algún momento querré torturarme, y no me quiero hacer eso. No quiero, ahora no, los días que Éramos una pareja más, los días en los que no lo echaba de menos, no quiero las risas, ni los besos, ni las caricias – ahora no- No quiero quedarme esperando, se cierra la puerta, se abren las heridas, sangra el alma.

No puedo dormir porque ni la meditación zen, ni hacer collares me salva de este duelo, de esas lágrimas – que ya no son negras, porque el agua y el jabón funcionan, son cosas que sabes, que aprendes, como a sobrevivir – NO. No se muere de amor. Pero se te mueren los sueños, y la esperanza, y la ilusión. Se escapa todo sin que tú quieras.

Me ha sido imposible levantarme, el simple hecho de ver luz me escocía. No voy a trabajar. Me da igual ser irresponsable, demasiadas virtudes, - eres demasiado buena, demasiado responsable, demasiado poco egoísta- y eso lo dicen quienes me conocen, algo de razón tendrán. No tengo fuerza.

Sé que estaré bien y que un día sabré que lo quise, pero ya no sabré como era quererlo. Un día me acordaré de algo y no lloraré, sonreiré, porque ese cariño, ese feeling ambos sabemos que no desaparecerá, lo arrastramos muchos años.

Un día, no sé cuando, no será mi primer pensamiento, ni será el último, ni simplemente será. Un día, - quizá pase un mes, quizá dos, quizá un año- un día se habrá ido los restos de este amor dolido, incomprendido, un día, sonreiré de verdad. Con la sonrisa desde el alma, sin esfuerzos, sin batallas.

Porque ahora, hoy, dentro está vacío y en ruinas, y en medio de todo eso, una paz, la de la verdad. Ahora no hay esperanza, la única es la de sobrevivir. No me pregunto por qué, porque si, o porque no, que tengo, o que me falta, que necesita, o que le sobra. No me pregunto nada, porque no hay una explicación, porque esto del amor es como un juego, apuestas y quizá ganas, apuestas, y posiblemente pierdas si eres yo.

Y esto, es un final. Es un final a lo que conozco. A lo que he vivido hasta ayer mismo, hasta hace 19 días. Pero es a la vez un comienzo. Un comienzo duro, y difícil. Un inicio plagado de incertidumbre, de soledad, de tristeza, de dolor, de heridas abiertas de par en par… Pero inicio al fin y al cabo.

Nadie me dijo nuca que la vida era como los chorretones de rimel después de haber llorado, que te lavas la cara y desaparecen.

Promesas sin cumplir

Martes, Octubre 16th, 2007

Hay tantas promesas que no me cumplo, que hoy hasta el mismísimo cielo llora, mientras lo miro, y veo como golpea contra el suelo, me siento lluvia, porque lloro por dentro. Porque siempre estoy llorando aunque a veces ni me de cuenta. Porque son 18 días ya desde que te marchaste de mi vida a medias, porque no estás, y me pesa demasiado tu ausencia, porque me prometo que estaré bien, y sin querer me paseo por tu recuerdo, por los momentos que hemos vivido, por lo que hemos compartido, y se me astilla un poco más el corazón, como si no estuviese suficientemente roto.

Y quisiera llamarte, y escuchar tu voz, aunque sólo sea eso, para aliviar esta pena que me mata, saber que sigues existiendo, aunque no estés aquí conmigo. Y no lo hago, porque igualmente me hace daño, así que me prometo que no volveré a pensar en llamarte. Pero no cumplo las promesas. Quizá no sea tan fuerte, porque también prometí no llorar más, y aquí estoy, llorándote de nuevo.

Cada día que pasa, es menos gris y más negro. Y me aferro a la esperanza, que es mi único consuelo, pero cada día se me muere un poco entre los brazos y no sé que hacer, si mi lucha en constante, si no descanso, si no tengo paz, porque cada momento del día, simplemente no estás. No estás. Sé que no me llamarás a media mañana, a ver que tal me va, sé que no quedaremos después, que no me besarás, que no me abrazarás, sé que tengo que convivir con toda esta añoranza que no deseo, así que me prometo ser más fuerte aún, y arrancarme esta tristeza que de verdad me puede, y la tristeza no se va, me ahoga mucho más.

Hoy es un día en los que el sol no ha salido. Maldita lluvia, ¿Dónde está el sol en mis días? ¿Dónde la luna? Porque sólo hay oscuridad y oquedad. Me quedan un puñado de recuerdos y un amor tan dolorido que no sé como sigue en pie. No sé de qué se alimenta, si el hambre es de ti y no estás.

Creí que sería diferente. Que con el paso de los días te desdibujarías un poco de mi alma, pero conforme se me muere la esperanza, el dolor se acrecienta, me atraganta. Será que por fin me lo creo. Que no hace falta más que el tiempo para confirmar. Que en realidad lo que pienso es sólo lo que siento, y que se desvanece la frágil línea que separa la razón del corazón, y no sé lo que pienso ni lo que siento, porque todo lo ocupas tú. Por más que intento ocupar el tiempo, ocupar el corazón en otros asuntos. Permaneces ahí. Intacto e inamovible. Sombra de la luz que era mi vida contigo. La espera del que sueño me venza, porque suelo soñar contigo, y es el único lugar donde nada me duele, porque estás conmigo.

Y es terriblemente difícil luchar cada momento en contra de mi misma. Esa batalla, que doy por perdida antes del comienzo, porque ganarás tú, y lo que te quiero. Porque este amor es tan fuerte, que a su lado soy una mariposa. Delicada y frágil mariposa.

Porque no puedo evitar echarte de menos, añorar los tiempos de rosas y felicidad, porque no sé que hace este corazón marchito queriéndote cuando tú le has dicho adiós. ¿Qué más da una mirada? Sólo es una, un momento, pura fugacidad.

Y llueve tanto allí fuera… mientras yo me resguardo en este amor caído, y me prometo que mañana estaré bien, pero mañana llega, y otra vez incumplo mis promesas. Porque me prometo no escribir, y escribo. Porque me prometo ocupar la mente, y el medio segundo que le doy libre, allí estás tú, llenándolo todo. Porque la sensación de que es temporal se me va desvaneciendo con el paso de los días, y me prometo darlo todo por perdido… y vuelta al principio…

¿Qué hago con estos jirones, estos sueños y este sentir? ¿Dónde los guardo? ¿Dónde los tiro? Si no quiero hacerlo, si me agarro a ellos como a un clavo ardiendo, si son lo único que me hacen caer y estar de pie al mismo tiempo… que mal estoy sin ti… que horrible es vivir así…

Como duele tu ausencia. Como duele quererte así.

(Alba en pleno desahogo… dejándose llevar por la pena un rato, que luchar contra ella siempre acaba por dejar a uno exhausto. Hoy no tengo fuerza. Ni la quiero. Sé que estaré bien, pero necesito llorar un rato.)

“Sin Ti” Materia Prima

Sin ti, las mañanas no vendrán más a buscarme
Pues sabrán que ya no quiero despertar
Y la risa no visitará mi cara, los cimientos que me aguantan
Se desploman si no estás

Sin ti, hará frío y tendré frío cada noche
Y ni el fuego que más queme servirá
Si tus manos no me avivan con su chispa
Mis cenizas de cariño con el aire escaparán

Sin ti me pierdo, sin ti no quiero ser
Sin ti me apago y no me vuelvo a encender
Sin ti no siento, sin ti no sé qué soy
Sin ti es estar sin mi, sin ti no hay nada