Archive for Septiembre, 2007

Lo que te conté de mis Recuerdos…

Jueves, Septiembre 27th, 2007

“Cuando la pena cae sobre mí, el mundo deja ya de existir,
miro hacia atrás y busco entre mis recuerdos….” Luz

Empiezo con el armario. Adiós vestidos veraniegos. Destierro al último cajón. Sigo con cajones varios. Cambio muebles de sitio, tiro cosas que ya no uso… quiero aire fresco porque me asfixio sin saber bien por qué. El corcho repleto de pendientes, sonrío mientras coloco con mimo la entrada del concierto. A su lado, la entrada al Oceanográfico y una carta que me escribió mi prima pequeña, con faltas de ortografía, “te mando un veso” me dice. Sonrío. Me fijo en la foto que tengo justo encima, una boda del año pasado, salimos guapas, pienso, cuanto nos reímos aquella noche. Otra foto de la despedida de EME. Cuando la secuestramos, y ella alucinaba sin saber que pasaba pensando que había quedado con su futuro marido… la sonrisa es más amplia. Más autentica… porque en mi habitación estoy rodeada de los momentos felices, a modo de entrada, o de alguna foto, o de un objeto del que no soy capaz de desprenderme.

Tengo a mi pollo, que es un peluche, pero es un pato. Guardó muchas lágrimas mías hasta que un día no había rastros de rimel y estaba limpio… Me costó enfadarme mucho ¿por qué lo habéis lavado sin mi permiso? Guardaba todas mis lágrimas… Me lo regaló mi primer novio, una noche de feria ¿Cuántos años hace? No consiguió ganarlo a base de escopeta y se lo compró al dueño. Me gusta tanto mi pollo que descansa en mi cama, junto a una estrella, regalo de alguien que me abrió los ojos y me hizo verme, me dio armas para madurar, para conocerme, para quererme, es mi estrella y mi pollo, aunque sea un pato.

Y así, seguí paseando entre mis recuerdos… entre lo que significan para mi…. El Incensario que me regaló Kamikaze cuando estuvo aquí, (precioso) y La cajita azul, en uno de mis cumpleaños, aquel noviete que me colmaba de detalles casi cada día…. el broche de plata que llevó EME en su boda y que me regaló después… El Calendario del restaurante chino cuando vino mi Burbujita a vernos… el Bolígrafo con el que hice los exámenes de Acceso… Cosas que para mi tienen mucho de especial… porque no es que necesite mirar una entrada, o una foto, es que rodearme de esas cosas me salva a veces, me resguarda y me recuerda que hay momentos que soy inmensamente feliz, y tengo retazos a la vista, protegiéndome de mi tristeza, o de mi melancolía….

Y el teléfono me devuelve al presente. Eme me pregunta que hago… Mejor no te lo digo, porque ella sabe, que cuando cambio, tiro, ordeno compulsivamente trato de respirar, porque estoy agobiada sin motivo. Porque la vida no es lineal. Porque el otoño me sumerge en una melancolía extraña, cada año me pasa lo mismo. Porque me apetece rodearme de mis momentos felices hoy más que nunca.

Y salgo, como comiéndome el mundo, disfrazada de seguridad. Me enfado porque no tengo aparcamiento. Y llego al bar de siempre, donde me espera Mi Chico, que sigue sorprendiéndome, me pica lo suficiente para soltar lo que tengo dentro, “porque sé que te callas y te vas a tu mundo” y sabe hacerlo, cosa que me resulta muy curiosa, porque normalmente todos me dejan que me aísle si no me encuentro bien, y vuelva por mi propio pie, pero él no…

Vuelvo a casa, a mi habitación, donde no cogen todos los momentos felices, porque son muchos, pero simplemente pasear un rato por ellos me hace feliz.

Donde Todo Empieza

Lunes, Septiembre 24th, 2007

Me pongo sombra oscura y labios oscuros. Nada que ver con lo habitual. Me subo al coche. ¿Ves? Voy rockera a tope. Paris se ríe de mi tontería. Aparcamos casi en la puerta “que suerte que tenemos” Dejamos los bolsos y únicamente cogemos el tabaco y el dinero. Hacemos tiempo y decidimos entrar a un bar. Abrimos la puerta y se hace el silencio. Los parroquianos, todo tíos, nos miran, me siento incomoda “joder Paris, que mal, que vergüenza” Pedimos dos cañas y nos sentamos…

Salimos y nos ponemos en la cola. Media hora y conseguimos avanzar. A mi lado, unas niñas, hablan de sangría para después del concierto. No pasan de los 16 fijo. Al otro lado, un padre y su hijo.

Ya estamos dentro. Dos perros y cuatro gatos eso es todo lo que hay. Yo quiero agua. Paris se pide un bocata de lomo y una caña. El tiempo pasa. Ya está oscureciendo.

Pillamos un sitio muy bueno. Detrás unas niñatas que me ponen nerviosa, aunque una me recuerda a una amiga mía. Delante unos chicos en edad de crecimiento tan altos que no veo absolutamente nada. Afortunadamente después se marcharon.

Dos horas después de lo que yo esperaba, y dos grupos que no me gustaron especialmente, aunque el segundo me lo hizo más ameno… Se apagan las luces… y por fin! Aparecen.

No sabría escoger un momento. Me gustaron todos. Me rei. Canté como una loca. Salté y salté, hice tantas palmas que me dolía la mano ¿por qué no me quité los anillos? Cuatro horas y media después de haber llegado no sentía los pies.

Disfruté como una enana. La casualidad hizo que tanto tiempo después de querer ir a verlos, después de leer, otra vez de casualidad en una revista, que venían por aquí, decidí que me iba aunque fuese sola, que me moría por verlos en directo…. Y por supuesto, no me decepcionaron.

No me había dado cuenta de lo bien situadas que estamos, cuando digo de salir y no veo el maldito fin de la gente. “esto está hasta los topes”…. Y me río porque Paris decía que era imposible que se llenase…

Me encanta. Y ahora, cada vez que me pongo el CD, me viene el recuerdo y la sonrisa, y vuelvo a vibrar un poco con esa música…

Que grande eres Adolfo… que grande para lo pequeñito que se te ve ;)

las alas del Dolor

Viernes, Septiembre 21st, 2007

De pequeños nos enseñan a tener cuidado para no hacernos daño. Nos protegen para que no nos hieran, y nos mantengan el máximo posible en nuestro mullido suelo anti-dolor.

Mi madre, gran mujer y mejor madre, siempre dijo que tuvo que dejarnos caer, tropezar nosotros solos, aunque sufría y su instinto protector le asaltaba, dejó que corriésemos, jugásemos y no nos protegió más que lo justo y necesario. – Así que nos hemos dado tantas leches-

Cuando llegué a ser una adolescente rebelde, enfadada con la vida, y le puse muy difícil eso de educarme, quise dejar de estudiar, y aceptó. Me mandó al peor curro que se le ocurrió para que me diese cuenta de lo que había fuera para mi en el futuro si no estudiaba. Sufrí en ese trabajo – en plenos diecisiete años- y al año siguiente estaba estudiando para administrativo.

Si algo le debo a esa gran mujer – y mejor madre – es que no me ha sacado las castañas del fuego salvo cuando era imprescindible, me ha enseñado que luchar en esta vida es necesario y que no podré protegerme de todo. Que habrá cosas que me dolerán y tendré que aceptarlas y asimilarlas, que tengo la suficiente capacidad para desenvolverme en el mundo adulto, que puedo conseguir lo que yo quiera.

Lo demás lo he hecho yo. He sufrido por amor como una condenada – y quien no lo haya hecho lo llamaría mentiroso – He sufrido cuando personas que yo quería me han hecho daño, cuando amigas me han decepcionado, cuando me he topado con un muro grande que no sabía como romper o saltar. He sufrido por estupideces y por cosas grandes. He llorado la muerte del 50% de mi ser y he sufrido su ausencia muchos años – y los que te rondaré morena- He sufrido por cosas grandes y por cosas pequeñas, me ha dolido el alma tanto que he creído que no podría soportarlo.

Pero todos hemos sufrido. Todos hemos llorado. Y todos somos humanos. No soy mejor ni peor, ni me duele más ni menos que a otra persona. Soy demasiado humana.

Pero el dolor me ha hecho fuerte. Las alas del dolor son la mejor prueba de que algo me hizo feliz y se acabó.

Me hundo y el fango me tapa el alma. Me caigo, me remiendo. Me rompo. Me coso. Pero acepto, y no sé bien por qué, que el dolor es una parte necesaria de la vida, una parte que existe, una contrapartida a la felicidad, como la vida y la muerte, como la alegría y la tristeza.

Abro el pecho. Entra el dolor. Y me mantengo lo suficientemente quieta para que el dolor duela lo que tenga que doler. Que pase rápido, -pienso- que pase ya, por favor. Pero no corro, no huyo, le enfrento con todo mi ser, no es valentía, es sólo aceptación. Acepto que tiene que dolerme para recuperarme, que tengo que caer para levantarme, que tengo que seguir aprendiendo que soy humana, y que por ello algo, en algún momento, tendrá que hacerme daño, sean personas, sensaciones, momentos… pero aceptar que duele, que necesitamos que duela todo, que sangre la herida, porque hasta que la sangre no deje de brotar, hasta que el dolor no cese, no podré remendarme. No podré curarme. No seré yo, con mi sonrisa entera.

- y así, en plena desnudez del alma, respondo a un post que me ha emocionado, y esta es la otra parte, la parte de una Musa que se inspira en el artista -

Esas cosas sobre mi…

Jueves, Septiembre 20th, 2007

Mi querida Etiam me ha mandado deberes.

Como soy una Musa bien remunerada, voy a poner las 8 cosas sobre mí, que seguramente ya habré dicho ¿O no?

Las reglas: Las típicas, haz el Meme, nomina a ocho más y deja recado en su blog…

1.- Soy una cocinillas. Me encanta cocinar, y disfruto cuando la gente me dice que le gusta lo que cocino. Se me da bien sobre todo la pasta, que casa con todo, pero también sé hacer lentejas eh?…

2.- Soy muy maternal, en el amplio sentido de la palabra, no pienso en tener hijos ni nada parecido, pero con mi gente lo soy. Los cuido, los mimo, les echo las broncas cuando lo considero necesario… También me encantan los nanos, los conquisto muy rápido…

3.- Soy una persona tímida y súper celosa de su intimidad. La timidez con el paso de los años la he conseguido disimular, y aparentemente no lo soy, pero me es muy difícil ser natural con gente que no tengo confianza, me cohíbo bastante. Tampoco me gusta que me atosiguen a preguntas sobre mi vida (sobre todo mi pasado) gente que no me conoce. Ni tampoco soporto que me toquen personas que no son de mi círculo íntimo.

4.- Tengo muy mala leche. Pero como dice mi yaya, es “el pronto” lo que tengo malo, después soy una balsa de aceite (palabras de ella eh?) Siempre que discuto con alguien acabo llorando. Eso si, cuando estoy enfadada normalmente la gente tiende a dejarme estar y esperar a que se me pase, porque soy un huracán.

5.- No soporto a la gente maleducada e irrespetuosa. No me gusta la gente que no cede la palabra, que grita en una discusión sobre cualquier tema para defender su postura ¿Se pensarán que gritando tendrán más razón que sin gritar? Me gusta dar las gracias cuando compro el pan o me sirven un café, o lo que sea, me gusta pedir las cosas por favor, que no cuesta nada…

6.- Soy muy tolerante y paciente. La tolerancia me parece totalmente necesaria porque no serlo reduce tu humanidad. Si no aceptas que haya personas diferentes que tú, con necesidades o preferencias distintas a las tuyas no aprenderás nada de la vida. Eso si, la gente de ideologías extremistas, que no atienden a que la verdad absoluta no existe, me repugnan. Soy paciente en toda su magnitud, pero sobre todo para conseguir lo que deseo, siempre (al menos siempre que lo he deseado realmente) he conseguido lo que quería si dependía de mi esfuerzo, el tiempo es algo necesario porque te da margen para cambiar o modificar tu actitud.

7.- Tengo una infinita capacidad de reírme de mi misma y mis circunstancias… Eme y yo somos un tándem perfecto en este sentido… Eso si, es un humor irónico… Es una forma de restar importancia a lo que me duele o me enfada, o simplemente un modo de escudarme ante lo que me hiere y no hundirme.

8.- Con lo que pensaba que me iba a costar arrancar me doy cuenta de que podría poner muchas más cosas… Soy muy madura. Demasiado a veces. Soy responsable, y a veces cargo con demasiadas responsabilidades y acabo agotada mentalmente.

Y estas de regalo:

9.- No soy nada dubitativa, todo lo contrario, no puedo soportar la incertidumbre, prefiero saber que algo está mal a tener la duda de que puede estar bien ¿Me explico? A la hora de tomar decisiones tengo rapidez mental, calibro lo que quiero con lo que puedo y con lo que debo.

10.- Soy una persona de una intuición muy buena. No sé si femenina o no, pero esto venía de serie… Mi intuición no suele fallarme, ni con las personas, ni con las cosas que me pasan… También soy supersticiosa, no soporto que se caiga la sal y siempre que pongo sal a la comida tengo que tirarme un poco por el hombro, creo que esto ya es más manía que otra cosa.

Pondría muchas más…pero no quiero aburrir, con esta dosis de Alba es más que suficiente ;)

Un Cuento Cutre…

Lunes, Septiembre 17th, 2007

Érase una vez una Princesa, a la que llamaremos Princesa Oriental, por sus famosos ojos rasgados. La Princesa Oriental, había encontrado a su Príncipe una década antes, un Príncipe un poco mayor (o mucho) a la que la Princesa Narradora (yo) los llama “Príncipes de Mierda” pero como esto es un cuento, y no se admiten tacos, lo llamaremos el Príncipe de Hielo… Pues bien, el Príncipe de Hielo y la Princesa Oriental han tenido una relación basada en el Odio-Amor, esa típica relación que destruye, que no sabe que es el respeto, y la cual engancha, no sabemos muy bien por qué… ¿Qué hace una Princesa guapa, inteligente, autosuficiente, independiente con un Príncipe que le aporta más sufrimiento que otra cosa? Como ya comenté las Princesas Modernas, no necesitan aguantar a un Príncipe que les hace daño, que no las hace felices porque hoy por hoy, no dependemos de ninguno de ellos, porque en nuestra época los cuentos no acaban con que el Príncipe nos salva de algo, nos casamos, tenemos hijos y cuidamos del Castillo Real, mientras el Príncipe gobierna felizmente el Reino… Ahora es diferente. Y un Príncipe tiene que ser mucho más Príncipe que nunca… Pero allí estaba ella, La Princesa Oriental, esperando, cientos de lloros después, a que el Príncipe Frío dejase de ser una rana asquerosa.

Y el deseo se cumplió… ante la atónita mirada de las Princesas Eme y Narradora, que han decidido que como Futurólogas no ganaban ni un duro… porque apostaron que esa relación jamás acabaría en boda… Pero bien es cierto que se alegran infinitamente por la felicidad de la que fue (y no es, pero ese es otro cuento…) su mejor amiga.

Y el día llegó.

La Princesa Eme no asiste al enlace. Está demasiado embarazada.

La Princesa Narradora, haciendo honor a eso de ser Princesa, va ataviada con un vestido largo, típico de princesa y unos zapatos preciosos que odia.

El Príncipe Atractivo, que para eso es el chico de la narradora, y siempre hay que barrer para casa, viene en su carroza pelín destrozada a por la Princesa Narradora. Cambian de Carroza, porque la de la Princesa está bastante más nueva, y se van a por la Princesa Paris, amiga de la Narradora, Eme y Oriental.

Lo increíble es que llegan a la Iglesia del Reino cinco minutos pasada la hora del enlace… y la novia está dentro. La primera vez en su existencia que llega bien de hora… cuando se supone que ha de llegar tarde, por eso de ser tradicional…

El Príncipe Atractivo deja a las dos Princesas en la puerta y se va a tomar un café, que él se niega a estar una hora en una Iglesia… Allá van las dos, se sientan en segunda fila –porque la Princesa narradora tiene que leer, aunque no sabía qué, porque la Princesa Oriental olvidó darle su papel –

La Princesa Oriental iba muy guapa, Con un vestido muy español, y su mantilla. El Príncipe Frío iba elegante…aunque la calva le brillaba en exceso – La Princesa Narradora lo tuvo que soltar en la Iglesia, Glups, al lado del hermano de él…. – y por lo demás. Lo típico de una boda real… un cura gracioso, un coro rociero que canturreaba, levantarse, sentarse, darse los si quiero, ponerse los anillos, darse la paz… y para fuera… tirar el arroz de colores, hacerse las fotos, dar la enhorabuena… Saludar a los invitados que conoces, mirar de soslayo los típicos trajes que las Princesas Horteras no deberían llevar…

El Príncipe Atractivo, y las dos Princesas, la Narradora y Paris, se van a tomarse un algo mientras hacen tiempo, ¿A que hora es el banquete? Ups, nadie lo sabe ¿Cómo es posible? ¿Sabíais que había que leer algo más que la tarjetita del banco con la cuenta corriente? Puff, con mirar esa ya era suficiente… Estupendo, a la Princesa Narradora se le rompe un tirante, tira para casa, la Reina que le da una puntada porque la Costurera Real estaba en el día de descanso… Vuelta al bar… Y a buscar el Restaurante del Reino, que no saben donde está.

Una parada en la farmacia y una persecución después… Se Aparca.

Exposición de Carrozas ultra caras… Todas en fila… ¿Estamos en una boda de la Mafia Real? Es posible…. A la Princesa Narradora le duelen los pies horrores. Ya nota como los pies exigen, con un incesante palpitar la libertad.

EL Cóctel de Recepción en la Piscina, muy bonito todo, “mi vida por una silla” El Príncipe Atractivo que va en busca y captura de una, que en el último segundo –como la selección de Basket- pierde. Snifff…

Mesa 7. Con 7 Personas. Una cena diferente, Chistes con Panecillos que hablan, guerra de bolitas de pan, Fotos. Videos. Vino. Corte de la Tarta.

Reparto de detalles. El alfiler ese que se tiene que caer como marca la tradición, medio segundo después ya se había perdido… “es una señal de destino” “Cállate Princesa Paris si no quieres que te estampe la tarta en la cara” Risas.

Venga, para la Terraza, que empieza el baile. Los novios abren el baile, una canción bonita, sillas dispuestas alrededor “esto se parece a los bailes antiguos, cuando las mujeres se sentaban a esperar a que las saquen a bailar” El Príncipe Atractivo, copa en mano, invita a la Princesa Narradora a salir a la pista. Más Risas.

Típicas canciones de boda y Un Paquito el Chocolatero después, la Princesa Narradora se quita los zapatos y los manda al carajo.”Antes muerta que ponerme esos zapatos otra vez”

La Princesa Narradora, junto a su Príncipe, y Paris abandonan el lugar. Han reído y disfrutado… Ha faltado alguien, pero hay suficiente material gráfico para contar con pelos y señales lo que aconteció cuando la Princesa Oriental deseó algo, y por una vez se cumplió.

Y si, es un cuento Cutre, pero preguntarle a la Princesa Oriental, si para ella no es realmente un final Feliz para lo que nunca fue un Cuento de Hadas.

Avanti avanti, sempre avanti.

Jueves, Septiembre 13th, 2007

Llevo vaqueros. El otoño se acerca. En verano soy incapaz de usar pantalón, y hoy, cuando el fresco y la oscuridad de la mañana perezosa me han despertado, me he dado cuenta de que el verano se me ha esfumado entre playa – aunque mi piel no lo diría – noches de terrazas, cervezas, cenas, viaje a tierra andaluza, alguna fiesta suelta, despedida de soltera… El verano se me va, y me doy cuenta el trece de septiembre, que marca el calendario, un jueves, donde la oficina permanece a 24 grados y medio.

Anoche soñé con la llegada de Carla, la niña de Eme, Eme de su nombre, Eme de Mamá, Eme de MI hermana, aunque no sea la misma sangre, sus heridas me han dolido tanto como las mías, y su felicidad me ha hecho feliz… tras mil años de amistad (o alguno más) Tras pasar del instituto al curro, de la moto al coche, de los rollos de una noche al novio formal, al futuro marido, al marido, al padre de su hija… tras ver y pasar juntas tanto, anoche soñé con Carla. Era preciosa. Y sé que será preciosa, y sé que muy pronto dejará su mullido nido para encontrarse con quienes la esperamos ansiosos.

Y Ene, Ene de su nombre, Ene de Nada, porque parece que en los últimos nueve años no hemos compartido nada, se casa. Se casa en días. Se casa con aquel que tanto daño la he hecho, y es que imagino que en los cuentos de hadas, los de la tierra realidad, no hay principies azules respetuosos, ni amores idílicos. No hay princesas lánguidas, ni las princesas necesitan ser rescatadas porque tienen curro, y pasta, y no hay madrastras malas, sino padres generosos… NO me la imagino vestida, a Ene no, de blanco-crudo-marfil o las variedades que haya, no me la imagino porque su relación ha sido abarrotada de más bajos que altos…

Y el verano se me escapa, y el otoño me acerca a apuntes, libros… Trabajo Social… Me parece un poco irreal… Como si el destiempo, la rutina, el “futuro-presente” me diera una bofetada de incertidumbre, me dejara un poco paralizada… Avanti avanti, sempre avanti.

Y tras rozar el primer aniversario, rozado, pasado, y siguiendo hacía delante, me sorprendo a mi misma. He batido el record. He superado ese miedo, esa pena, ese año en el que me doy por vencida y me voy. Ahora no creo que sea una fórmula exclusiva, “un año, se acaba el amor” ahora creo que fueron circunstancias y nada más… pero antes tenía más fe en el Destino, ahora creo más en mi y en mis posibilidades… o en las nuestras… o simplemente tengo a mi lado a una persona a la que estoy aprendiendo a tolerar sus defectos, y a valorar sus virtudes, una persona que me ha dado –y me da- ratos buenos y malos, que me ha hecho llorar, pero que también me ha hecho reír. Y a pesar de que la balanza nunca está equilibrada, y a pesar de muchas cosas que hemos vivido, seguimos cogidos de la mano y caminando hacía delante… no sé hasta cuando… Pero avanti, avanti, sempre avanti.

Y es tan curioso, volver la cabeza…. Ver lo que ha sido de ti, lo que has conseguido, o perdido. Ver si estás mejor o peor, si eres feliz o en tu recuerdo eras más feliz antes. Mirar para atrás el tiempo suficiente para ver que al menos yo, he vivido momentos tan intensos que se me han marcado en la piel… Aquel día en Valencia, rodeada de peces, con el tiburón sobre la cabeza, las fotos…. Los leones marinos… las lágrimas volviendo a casa cuando me llaman por teléfono y me dicen que he aprobado… y con buena nota… y lloro con Mi Chico conduciendo, yo a su lado, mi gente detrás… me coge la mano, me la aprieta y me da la enhorabuena… todos me abrazan. Y yo no puedo dejar de llorar porque ha sido, sin duda, el día perfecto… porque la felicidad se me ha clavado tan intensamente ese día, que meses y meses después sigo recordándolo como el día perfecto…. Supongo que tuve aquel día, porque no dejé de luchar… porque es necesario seguir hacía delante, con miedo, con dudas, para conseguir aquello que quieres con el alma entera, porque es mucho más valiente dejar a un lado lo que te hiere y seguir por un camino desconocido a vivir algo que no deseas por miedo a no conseguirlo… porque si, soy de esas que creen que lo mejor es ir avanti avanti, sempre avanti.

Thinking Blogger Awards

Lunes, Septiembre 10th, 2007

… Increible…

Me he llevado una sorpresa… y de las buenas, de las que te hacen sonreir…

Su me ha nominado a los Thinking Blogger Awards, mi galardón lo luciría encantada pero este blog de momento no me deja…

Muchas gracias Su!

Tengo que poner las normas, así que allá voy…

1.- Si alguien te otorga el premio, escribe un post con los 5 blogs que te hacen pensar.

2.- Enlaza el post original , así la gente puede encontrar el origen del mismo

3.- Exhibe o muestra el “Thinking Blogger Awards” con un enlace del post que tu mismo escribas. Hay dos modelos de botón para mostrarlo en el blog, plateado o dorado, tu solo has de escoger el que más te guste o mejor combine con tu blog.

y Ahora van mis nominaciones… pufff!

De los blogs que me hacen pensar… y quitando a Su, que ya está nominada…

Susana… Creo que es la persona más directa escribiendo, más clara y más concisa… Además que sus post siempre van cargados de algo en lo que pensar, sobre todo de la sociedad en la que vivimos… a la vez que nos va contando como es su vida…

Etiam (LSF)… Porque es una persona que me hace reflexionar SIEMPRE, que me enriquece muchisimo, que me hace plantearme como vivo mis sentimientos, explorarlos más…

Sega…Porque es un optimista incurable, y no tiene nada que ver con sus post del principio, muchos más melancolicos… me aporta una buena dosis de alegria, de recapacitar, y de ver el vaso medio lleno…

Maktub.. Porque tiene una forma de escribir preciosa… porque soy capaz de ponerme en su lugar y me emociona.

Rosas… Porque toda ella es poesia, y hace que el amor, la espera, los sueños, las ilusiones… se me cuelen dentro a mi también.

Y hasta aquí ;)

02.09.07

Lunes, Septiembre 3rd, 2007

Me Ahogo aquí dentro.

Dentro de mi piel, en mi sangre, me ahogo dentro de mi misma. La chica responsable, la que se preocupa por los demás y se despreocupa por si misma con un mísero egoísmo que ni de mí se acuerda.

Me ahogo y estallo.

Me acuerdo de mi misma, se pierde la comprensión en los agujeros de la rabia, me ahogo y balbuceo, mientras las lágrimas me van empapando, mientras los objetos vuelan a mi alrededor, mientras se hace el silencio…. Siento que me ahogo, que me ahoga hacer siempre lo correcto, dentro de esta rigidez tan impuesta, tan culpa mía.

Y cuando todo se me rompe, cuando todo me estalla en las vértebras, cuando las venas palpitan y la rabia se me atraganta… es un huracán que me libera. Que me libera el alma de tanta auto presión, auto exigencia, auto estupidez.

Envuelta en esa huracán vuelan los gritos al teléfono, el silencio se me hace oscuro, ¿Dónde está esa respuesta a lomos de su voz? ¿Dónde? Y las lágrimas siguen cayéndose, chocando con mis labios que gritan, gritan y me desatan los nudos en las manos, en los pies, en el alma…

Y ni una suave respiración. No oigo nada al otro lado.

Cuelgo el teléfono.

Y lloro hasta que los ojos se enrojecen tanto que me escuece, y maldigo mi ser.

Suena el teléfono…. Y es su voz, tan calma, con esa serenidad que no recuerdo haber escuchado nunca, mientras un hilillo de voz me sacude de mi ensoñación, de mi castigo.

Esta vez es diferente. Esta vez te he sorprendido….

¿Por qué a veces hasta que no vemos un huracán no nos damos cuenta de lo endeble que nos ata a la vida?