Ya que el post anterior hablaba de las mentiras, se me ha ocurrido contar algunas reales como la vida misma…
Una mentira mía… De cuando tenía 16 años
Mi madre se fue un finde y dejó la casa solita… ahí que fui yo y monté una fiestuqui (muy sana eso si) con mis amigos. Éramos unos seis o siete entre chicos y chicas. Que mala suerte, que mi madre vino a la mañana siguiente… imaginaos el panorama. Afortunadamente los chicos se habían marchado ya salvo uno que vino a traernos churros para desayunar… menudo escándalo me montó! Me preguntó ¿Alba es que ha dormido un chico aquí? Mi respuesta fue “no mama, no ha dormido un chico aquí”
¿Mentí? No había dormido un chico, habían dormido más…
Una mentira sorprendente…
Cuando tenía 21 años (creo) estuve saliendo con un chico un año justito… que tenía una imaginación desbordante… tan desbordante que la realidad no existía….
Entre las muchas, muchísimas mentiras que me dijo (y que descubrí posteriormente) la que más recuerdo (incluso con cariño por el trasfondo que tenía…) fue unos días después de romper la relación (rompí yo… adivinad el motivo XD)
No sé si ya la he contado (tengo elefantosis crónica y mi memoria a veces deja mucho que desear)
Me llama para quedar conmigo y despedirse…. Porque se va a vivir a Melilla… Mi cara era un poema ¿pero que pintas tú en Melilla? Le dije, “aquí no tengo ya nada que merezca la pena” me respondió… vale… quedamos, nos tomamos un café y me despido de él… pero intuyendo que era una trola gordisima, pero oye que bien hacía el papel, tanto que se creía realmente que se iba a Melilla fijo.
Lo llamé. Móvil apagado. Llamo a mi amiga (Curiosamente trabajaba en el mismo lugar que él pero digamos que en otro departamento completamente diferente y que podían pasar de verse tranquilamente…) y le digo que investigue el asunto en cuestión…
Me vuelve a llamar mi amiga “oye que lo han visto currando”… y quedamos para descubrirlo… eso si, somos pésimas espías… aparcamos en la puerta de su trabajo un pelin escondidas con MI coche (reconocible a kilómetros de distancia) y esperamos a que saliese…
Efectivamente salió…. Y Allá que me acerco a él… y a modo de saludo le digo ¿Han cambiado de sitio Melilla?… Su cara pasó por todos los colores del Arco Iris….
Después me dio un poco de pena hacerle pasar tanta vergüenza, pero leches que mentiroso compulsivo…. Eso si, esa anécdota ha pasado a la historia y cada vez que la recordamos mi amiga y yo nos partimos de risa…
Otra mentira (y última)
Esta no me la dijeron a mí directamente pero yo era la principal implicada. Y si, también es del mismo chico.
Pasaron un par de años desde que rompimos, yo estaba haciendo un curso de inglés por las tardes y allí me encontré con una compañera suya de trabajo con la que yo me llevaba muy bien…. Lo típico, como estás, bien, y tú, bla bla bla… la pregunta que me descolocó por completo fue ¿y tu pequeño?
¿Mi que? – Que ilusa soy, voy y le digo que yo no tengo novio-
Ella dice, eso no tiene nada que ver, me refiero a tu hijo.
Venga ¿y la cámara oculta? Tuve que decir (no, no lo dije pero seguro que lo pensé)
La conversación fue más o menos así:
- ¿Pero que hijo?? Yo estoy soltera, sin compromiso y sin descendencia mujer…
- ¿y el hijo que tuviste con fulanito???
- ¿Pero que hijo iba yo a tener? ¿Quién te ha dicho a ti eso?
- Pues él. quien me lo va a decir. Que tuvisteis un hijo.
- Pues mira no, no tengo ningún hijo, ni he estado nunca en mi vida embarazada….
La cosa quedó ahí.
Pensé en llamarle y decirle, me debes dos años de pensión de tu hijo… ve pagando… pero al final opté por apuntarla como otra anécdota más de mi ex novio el fantástico.