Archive for Enero, 2007

Estupidez Humana

Miércoles, Enero 31st, 2007

Estás en la plaza.
Tienes al toro delante de ti.
Vas vestido de rojo y sin capote.
El toro te pega la cornada.

Es lógico.
A eso no se le llama tentar a la suerte,
eso es provocar a la muerte.

y no, no tiene nada que ver con toros….

Demasiado Humana

Martes, Enero 30th, 2007

Si yo tuviese un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo, y esperaría a que saliese el sol (Gabriel García Marquez)

No hay odio, porque el odio corrompe el alma, y a lo largo de los 26 noviembres que adornan mis costillas he odiado muy poco, muy intensamente, pero por un breve espacio de tiempo. Creo que el odio es la suma del dolor y la rabia estancándose como el agua, prefiero el océano, el vaivén de las olas, el odio es inservible.

No soy rencorosa, pero olvidar el daño que me han hecho me cuesta medio mundo, aunque acabo apreciando las cosas buenas que me trajo ese alguien, y me quedo con los momentos teñidos de azul celeste, que el negro, lo justo y necesario.

Convivir con el odio es horrible. Es pisar fuego, sentir que se te abrasa todo, sentir los estallidos, arrancarte las ganas, deambular por suelos movedizos, el corazón se te queda pequeño ante tanta intensidad… porque no hay nada más intenso que el odio y el amor… en sus extremos, aunque alguien como yo, eterna buscadora del equilibrio, contradictoria en todos los sentidos, sin decantarse nunca por el blanco o el negro – siempre preferí el azul- odiar me agota. Me desestabiliza. No puedo con el peso del odio, que pesa un kilo, o dos, o quizás cien, en un músculo que acoge plumas, alas, libertad, pero no tanto peso de tormento.

Por eso el odio acaba cansándose de mi, de mi lucha por derrotarlo, de sus fieros dientes, mordiéndome entera, hiriéndome con uñas largas, arañazos invisibles en la invisibilidad de un corazón más, un corazón cualquiera, un corazón tan mío, tan remendado ya, tan siempre por estrenar.

Y no soporto odiar, porque odiar me hace el ser más vil de este mundo y yo no puedo con ese sentimiento, he sido mala, herida, siempre herida, he envenado con la sutileza enmascarada de la ironía y la sonrisa torcida, con el grito incontrolable de rabiar de dolor. He odiado sin finura, con el sueño podrido y estrellado en añicos en el suelo. Con el fango hasta la nariz, cosiendo a puntadas finas un hilo de tiempo, que en su fría distancia, aplaca el infierno del alma, y hiela de pies a cabeza.

He odiado, y en ese huracán me he sentido terriblemente infeliz, terriblemente estupida por permitir que ese peso me dejase en pie. Con la cabeza alta, envuelta en el silencio de mi odio, amedrentada por sus dientes, por sus dagas, pero siempre dispuesta, espada en mano, a librar batallas humanas, odiar, tan humano, tan vil, tan doloroso…

He odiado poco, a dos o quizá tres personas, con ese odio ingenuo, casi infantil, que no sabes ni bien que es, ni que quiere de ti, pero te estalla en las venas, en los parpados, en las pupilas que encienden las llamas con las que te quemas… tan humana…

Pero cuando estás sumergida en esa agua estancada, en ese fuego matándote, no crees que puedas saltar, salir del fango, del trémulo palpitar de las venas enfurecidas, crees que tendrás que aprender a convivir con el odio, con su peso indecible, con su inmundo olor…. Pero llega ese clic del interior y me grita - ya puedes nadar, en océanos, siempre océanos – y apago el fuego, lavo el alma en ríos límpidos, donde el odio se escurre, se muere –y no me mata – acojo mis alas plegadas, alzo el vuelo… humana, siempre tan humana.

(y ahora sé que tenías razón, aunque siempre lo supe un poco, cuando una tarde te hablaba –y tú me escuchabas- de que no podría con ese odio, que no soportaba cargar con él, y tú me decías que pasaría, pero era tan fuerte…pero ya soy libre, ya ha pasado, tengo alas… otras alas, por estrenar)

AGRADECIMIENTOS

Martes, Enero 30th, 2007

Teoría de la Expectativa de VROOM

La motivación de una persona para alcanzar una meta está determinada por dos factores:

- EL valor otorgado a dicha meta
- Expectativa de poder alcanzarla.

La motivación de una persona crece cuanto mayor es el valor que ésta concede a la meta que quiere conseguir y cuantas más posibilidades tenga de lograrlas.

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Horas estudiadas ayer sin contar las de “escaqueo” en mi puesto laboral: 3 y media.
Motivación: Alta.
Valor otorgado a la meta: Altísimo
Expectativa de poder alcanzarla: Subiendo.

Avanti avanti. Sempre avanti!

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Iba a dejaros respuesta a vuestros comentarios en su lugar correspondiente, pero he pensado que me apetecía más poner lo agradecida que os estoy (menudo chute de motivación me habéis dado!) en este post:

Gracias A… eres mi dosis de realidad en vena! Y el batacazo para la autoexigencia desorbitada. SSDD

Gracias Kamikaze, por repetirme siempre que soy única hasta hacer que me lo crea de verdad.

Gracias solete, por confiar en mi, en esto y en mil cosas más.

Gracias Sega por prestarme tu fuerza un ratito, recibida!

Gracias Burbujita por dejarme sin palabras que decirte de lo mucho que me ha gustado y hacerme sentir tan bien.

Gracias Piki por decirme que tengo que sentirme orgullosa de mi misma. La piscina la iré llenando poco a poco para no estrellarme.

Gracias Estrella por recordarme que de vez en cuando me puedo permitir quedarme entre las mantas y coger más ganas de luchar.

Gracias Noe por animarme y devolverme los recuerdos de mi época de instituto cuando me ponía histérica y luego no era para tanto ;)

Gracias Su, por volver a encender la bombilla del “Miedo se vence porque los sueños pesan más que él”

Y Gracias Etiam, que aunque no se ve, está, gracias por los comentarios hiper largos y por la dosis extra que me ha dado de fuerza, ánimos y coraje ;)

GRACIAS.

29 de Enero

Lunes, Enero 29th, 2007

Estoy tan obsesionada con el 24 de Marzo que sueño todo el rato que estoy en clase. Anoche di comentario de texto, me jode que la profesora me ponga “muy bien” siempre cuando yo opino que hago unos comentarios pésimos, me jode en el sentido que yo creo que soy capaz de dar mucho más y no lo doy ¿Por qué?

Por las mañanas me cuesta un mundo salir de las mantas y enfrentar el día, no me apetece tener responsabilidades. No sé si tengo fuerza y capacidad (y tiempo) suficiente para presentarme al puñetero día ROJO y/o NEGRO.

Recuerdo a mi Psico, recuerdo aquellas palabras en las que mi autoexigencia me mata porque me pido tanto que olvido darme.

El día se acerca, se acerca brutalmente a mí. Juro y perjuro que estudiaré más y cuando me pongo no aguanto más de una hora y media seguida. Me distraigo con la primera mosca que se me presenta. La culpabilidad es una jodida espada que se me va clavando poco a poco cuando los días van muriendo, cuando las ganas me faltan, cuando me puede el sueño, cuando no busco el tiempo debajo de las piedras.

Lo malo de realizar tus ilusiones, de ponerlas en marcha, de tener cojones a decir “voy a por ello” es que hay momentos en los piensas que no debiste meterte en esto, porque hubiese sido más fácil no moverte, seguir soñando con eso, así no se te plantean pesadillas, ni te presionas a ti mismo, ni te mueres de pánico por dentro porque hay batallas que pueden herirte y estás solo tú. No es un factor que dependa de nadie. Solo tú.

Tengo miedo a decepcionarme, igual que tengo miedo a aparcar en el parking. Los evito, los odio, me pueden. Me puede el nerviosismo, las malas experiencias, el roce en el coche nuevo, en el antiguo, la oscuridad, lo lúgubre de ese lugar, recordarme que esas columnas se han llevado más de una vez la pintura, que cuando oigo mis tacones en el silencio me recuerdan a películas en las que el asesino está por ahí. Mierda de mente fantasiosa que tengo.

Tengo miedo a quedarme sin este sueño, y me falta poco para perderlo.

Hace frío. Llueve, tengo ganas de llorar. Llorar porque me falta y me sobra. Me sobran sueños, me falta fuerza.

No ceder el paso. Hacer el STOP…

Jueves, Enero 25th, 2007

No importa nada. Se escurren de mi mente las cuencas, el relieve, Platón, los balances que no cuadran, los enfados, las llamadas de teléfono, los clientes, los profesores, el 24 de marzo señalado en rojo, el día clave, el día que tanta ansiedad me genera, que nadie percibe, pero que está ahí. Se pierde el reloj que me esclaviza, las mañanas frías, salir de la cama, no apetecerme. Olvido lo que sé, lo que tengo, lo que quiero. Olvido que el tiempo no es mío, que me lo prestan, que necesito más horas, para estudiar, que no es bastante, que necesito más, de verdad que lo necesito. Me pierdo de los favores que me piden, no me presto, no trato de dividirme, no trato de abarcarlo todo… Aparco las preocupaciones diarias, ya no sé conducir, ya no me enfadan los atascos que me hacen llegar tarde a un sitio determinado, No hay más cafés apurados, no más culpabilidad por leer un libro y no apuntes. Araño el tiempo y me quedo. Basta. Mi mente se colapsa, y simplemente, no puedo más. Parada de emergencia. Mente saturada. Sentir que la batería se ha agotado, rendirme un momento. Escuchar los gritos de mi mente. No voy a clase. No quiero, no puedo. Me voy a casa. Hace Meses que no llego a casa a las siete de la tarde.

Ponerme una mascarilla verde en la cara, sentir su tirantez. Sentarme con el albornoz puesto con las piernas por alto, mirar los pies, los tobillos, las piernas. No hacer nada, solo estar ahí vaciando la mente. Arreglarme las uñas, cerrar los ojos, poner la calefacción, notar mi respiración, concentrarme sólo en respirar. Notar el aire recorriéndome el pecho. Inhalar. Exhalar. Encontrarme por ahí dentro, en el aire, fuera de la prisa, de las obligaciones, del estrés, de la ansiedad. Abrir el agua de la ducha. Sentirla Fría, tibia, caliente… Dejar que el agua me empape. Sentir como la presión del agua me golpea la cabeza. Respirar. Notar el olor a almendras de California, cerrar los ojos, las gotas se pierden en la bañera blanca. Permanecer todo el tiempo del mundo bajo el chorro de agua muy caliente. Percibir como los músculos de la espalda se destensan. Secarme, fumarme un cigarro tirada en la cama sin vestir. Pensarme, sentirme, encontrarme, escucharme, mimarme, tener el tiempo en mis manos, moldearlo como arcilla, pensar que es mío, que me pertenece. Recordar, soñar despierta, volver a respirar paz. Tranquilidad. Armonía. Más de un mes sin llorar, sin ataques neuróticos. Ponerme el pijama, no secarme el pelo, dejar que sigan los rizos su curso, no importarme el flequillo rebelde, Tirarme en el sofá (¿serán tres meses que no me tiro en el sofá?) Hablar con mi familia. Ver Anatomía de Grey, cenar en casa, CENAR, no recuerdo cuando fue la última vez que cené decentemente o que simplemente cené, porque la mayoría de los días no lo hago. Irse Mi Chico, taparme con la manta de nubes, no hacer nada. No querer hacer nada. No sentir la necesidad imperiosa de aprovechar el tiempo, sólo de disfrutarlo. Voy a la cama, siento el calor de las mantas, cierro los ojos. Duermo profunda y relajadamente por fin.

Siete de la mañana. Suena el despertador. Me levanto. Me hago un café. Me siento francamente bien, he vuelto a encontrarme, a concentrarme en mi misma, a conectar conmigo, a recuperar los sueños, la fragilidad, la fuerza, la alegría, la esperanza, el ánimo. Puedo seguir con mi frenética vida. Lista de obligaciones esperándome, no me importa, estoy recuperada. Robaré otra vez tiempo al tiempo.

Cuestión de Opinión

Miércoles, Enero 24th, 2007

“No es la belleza lo que inspira la más profunda pasión. La belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo. La belleza sin expresión cansa”
Emerson

Es curioso. El día que Mi Chico me dijo lo que más le gustaba de mi, físicamente hablando… me quedé a cuadros. ¿Cómo es posible que te guste tanto algo de mí que me parece horrible?

No hay más verdad (por muy relativa que sean las verdades) que aquella frase “para gustos, los colores” y es que todos tenemos tantos puntos de vista como días el mundo.

A mi nunca me han gustado los chicos excesivamente guapos (teléfono de aludidos, 900 000 000) de esos que te quitan el hipo, que miras y remiras pensando que eso no puede ser una creación humana, que tiene que ser divino o algo así… No digo que no me llamen la atención, o que no me guste posar los ojos en esa tableta de chocolate, o en esa espalda hecha para guarecerte… no es eso, es que me parece sólo “admirables” no palpables. ¿Me explico?

Físicamente hablando todos (creo) que tenemos un prototipo definido. Siempre he dicho que un moreno con ojos claros automáticamente hace que lo mire…Pero aunque es tópico y típico, no es el físico de una persona en el que me atrae aunque sea lo primero que hay.

Nunca me ha importado si mi chico era gordito, o delgadito, o súper alto, o bajito, o con los ojos pequeños… No sé que es exactamente lo que hace que la chispa salte, que es necesario para que me imagine besándolo, pero si sé que me encanta que una persona se sienta segura de si misma. Sé que me pone una voz que me susurre, o que con una sonrisa me desarme por completo. Sé que me encanta que mi chico se sienta cómodo en su piel. Sé que una mirada cargada de intención es mucho más sexy que el mejor cuerpo del mundo, sé que una promesa no escrita, no hablada de que a continuación viene lo mejor me atrae mucho más que cualquier “tableta de chocolate”. Sé que la generosidad de una persona me fascina, y sé que un beso suave primero y apasionado después es mucho mejor que tocar unos bíceps de impresión. Sé que me encanta mirar a Mi Chico y verlo el tío más guapo y sexy del mundo aunque sólo lo piense yo, aunque esté muy delgadito, aunque no tenga apenas culo y no uno de esos muy al estilo Nadal. Sé que no me importa el físico, ni me seduce la idea de tener un bombón en mi cama. Sé que es mucho más fascinante alguien perfecto con su imperfección.

Sé que yo no tengo un cuerpazo, pero cuando me mira con esos ojos de “aquí y ahora” me siento la tía más guapa del planeta. Sé que le gusta algo que a mi me ha acomplejado desde siempre, sé que la atracción va mucho más allá de un físico, de carne (bien puesta) sé que no es una fórmula concreta y que cada cual tiene su idea del morbo y la seducción, de lo superficial y de lo intimo, Sé que las personas que viven pegadas a su imagen exterior, a lo que proyectan son las que deberían pasearse un poco por su imagen interior.

Sé, siempre lo he dicho, y siempre lo diré, que la belleza es un estado de ánimo, y si tú no te ves guapo, no es posible que los demás te vean así, porque aunque te machaques media vida en el gimnasio, aunque comas lechuga y brócoli, la belleza es mucho más que tabletas de chocolate o huesos en la talla 34.

Todo es cuestión de opinión y verdades relativas, en definitiva… la vida misma.

El Nuevo Meme….

Lunes, Enero 22nd, 2007

Sobre mí

Aquí ya confesé… Y hoy me toca otra vez gracias a Ainhoa… Allá voy…

1.- Soy muy “marujilla” (lo digo con cariño eh?) Darle al trapo se me da bien, y me gusta tener las cosas limpias y ordenadas. (En el orden soy un poco neurótica, pero no demasiado je je) Aunque odio planchar los dichosos pantalones con raya porque no se me quedan bien….

2.- Cocino muy bien (o al menos eso dicen…) Y de hecho me encanta cocinar, soy muy imaginativa y siempre voy poniendo mis toquecitos originales (experimentos vamos…)

3.- Me considero “atractiva” En conjunto, (personalidad y físico) con esto quiero decir que no estoy buena, ni soy guapa y no tengo un cuerpazo, pero soy resultona (al menos algo llamativa) y tengo una personalidad que atrae… Esto no quiere decir que no tenga complejos y/o inseguridades.

4.- Ya sabéis que soy muy tímida y una característica es que bajo mucho el tono de voz (esto me lo hizo ver Mi Chico porque yo no me había percatado) ya de por si tengo un tono bajito, pero cuando no me siento en mi salsa sin querer lo bajo aún más, tanto que a veces tengo que repetir lo que he dicho porque no me oyen.

5.- Puedo permanecer horas callada en “mi mundo” sin que me importe, puedo estar rodeada de gente y no abrir la boca porque no me apetece, puedo abstraerme de la realidad (a veces lo hago sin querer) de forma pasmosa.

Y hasta el próximo meme….

Y si no lo ha hecho ya, me gustaría que lo hiciera Somiatruites. ¿Por qué? No sé, me apetece saber algo más de ella ;)

Del Amor y el Deseo

Jueves, Enero 18th, 2007

“El amor y el deseo son las alas del espíritu de las grandes hazañas”
Johann Wolfgang Goethe


En un mundo lleno de corazones rotos, de ilusiones perdidas, en un mundo triste, donde amores agonizaron una vez, en un extraño sentimiento de confusión, de camino cortado, de sendas incompletas, de huracanes asolando lo que encuentran a su paso, en un mundo cruel, en un mundo hiriente, en un mundo que convive con la falsedad de la supervivencia y equivocado en su andar, en este mundo loco, lleno de locos, en esa asfixia veraniega, en ese sudor recorriendo la espalda, en esa gota de misterio desbordando el vaso, en ese fuego que no llegó a encenderse, en este mundo de corazones rotos…. El amor huye, escapa por las ventanas, por los agujeros de la indecisión, el amor se muere…

Pero estamos tú y yo, cogidos de la mano, mirándonos a los ojos, extraviados de ese mundo que no nos toca, resguardados yo en tu cuerpo, tú en el mío, donde un día conseguimos arrancar el caos del desamor, del miedo, del dolor….

Me pierdo por los huesos, los lunares, el deseo, me resbalo en tu piel, me deslizo, pierdo el aliento. Cruzo las avenidas, los rincones de tu pecho, tus labios semiabiertos, curvados, sedientos. Te acaricio el pelo, te despeino, me despeinas, pierdo la fe y la recupero al momento…

Será que el Amor no muere, sólo se duerme en este mundo sobrado de corazones rotos, pero estamos tú y yo, y en esos momentos en el que cruzamos la mirada, nos perdemos, nos rompemos, el corazón se para pero no muero….

Actualidad

Lunes, Enero 15th, 2007

Puedo resumir mi vida en un post. Es más, quedaría incluso corto. Mi vida lo ultimo que tiene es emoción, pero de felicidad va cargada. No es que todos los días sean maravillosos y de repente me haya colocado unas gafas rosas de esas que no caducan. No hay ni blanco ni negro, hay matices y colores, hay momentos preciosos, momentos que podían ir directos al cubo de la basura. Dolores agudos en el corazón, una pequeña válvula para la rabia, risas, aburrimiento, estrés… Hay para elegir.

Trabajo Mucho. ¿Desde cuando no trabajaba tanto? En realidad se me quedan las ocho horas cortas para todo lo que tengo que hacer.

Voy directa del trabajo a clase. Aprovecho los atascos para hablar por teléfono con el pinganillo ese, que no es legal, pero disimula.

La hora de comer, la aprovecho para hacer cosas en vez de tirarme al sofá a descansar… Lavar el coche, arreglar pcs ajenos (Eso de arreglar es una palabra que queda GRANDE para lo que yo hago), ir a comprar algo en las rebajas (eso es tarea para hoy…) etc.…

Salgo de clase, con la cabeza ya ida del todo, de tanto que tengo que estudiar, de todo lo que tengo que asimilar y sin haber descansado.

Quedo con Mi Chico. Sigo maravillándome de las pequeñas cosas ¿Cómo es posible que discutamos durante dos minutos nada más?? Confidencias, risas, secretos, besos, abrazos… Sms de buenas noches.

Omito lo obvio. Comer, dormir, ducharme…

Los fines de semana son lo más de lo más… No me ven el pelo en casa, Apenas nos separamos Mi Chico y yo, y lo increíble es que cuando llega el lunes lo echo de menos, porque no lo veo por la mañana removiendo el café cien mil veces. Porque no veo partidos de fútbol en casa de M. Con dos pizzas que no toco, porque no nos morimos de frío fumando un cigarro en el patio porque en casa de M. está prohibidísimo fumar… Porque no vamos a tomar el aperitivo el sábado a mediodía al Parque con sus amigos….porque no se enfada conmigo porque soy demasiado responsable y lo llevo a extremos que él no logra entender. Porque cuando me enfurruño con él me manda sms que hacen que sonría. Porque ya no me pregunta si me he enfadado, ya sabe que me he enfadado. Porque no hacemos nada que parezca especial y a mi me lo parece…

Porque mi vida no es emocionante, pero me gusta. Aunque haya noches que de tanto que abarco tenga un inmenso dolor de cabeza, dolor de todo el cuerpo por no descansar lo suficiente, aunque tenga que tomarme un maravilloso relajante muscular que haga que el lunes por la mañana no pueda apenas abrir los ojos y haga un esfuerzo sobrehumano para levantarme.

Y ahora en el trabajo también haré un curso de PREVE de 100 maravillosas horas. Y la fecha de MIS exámenes es el 24 de Marzo, y el tiempo lo robo de donde sea para estudiar, para cantar los apuntes a ver si consigo memorizar nombres que al final se me quedan, porque voy haciendo exámenes de otros años en los que voy fallando menos…

¿Cuanto tiempo hacía?, más del que puedo recordar, que no me sentía tan realizada. Tan estable, con mis neuras de siempre (que esas vienen de serie)… Tengo mucho, y aunque suene mal creo que me merezco algo así, por todo lo que he luchado desde que tengo memoria, porque soy una romántica apaleada, y aunque me han arrancado sueños de cuajo, creedme si os digo que esto no es tierra yerma, y por sueño robado, tres sueños nuevos que planto ;)

El Principe y La Principessa

Lunes, Enero 8th, 2007

Los restos de un AMOR. Una Principessa rota. Un Príncipe que no quiso volver. Tres oportunidades que yo sepa, heridas de esas gordas, de esas que no se borran con meses sino con años (Cuanto le costó a la Principessa? Cuantas lágrimas no derramó para que él volviera?) Un orgullo estupido, dos orgullos estupidos en realidad, La Principessa que esperó que él dijese “No te vayas” y el Principe que no le dijo “Quédate”. Un amor que se quedó delante de aquella puerta del Café, que voló en un avión que sólo arrastraba pena y dolor.

Pasaron años. ¿Cuántos años pasaron? ¿Al menos 5? ¿4? La Narradora no tiene buena memoria… pero una nueva oportunidad se presentó ante ellos. Un empuje del Destino, dos buenas intenciones. Un nuevo reencuentro.

El Príncipe volvió de vacaciones. Se encontró una ciudad cambiada y una Principessa aún herida. Una ciudad Mágica donde pasearon, y hablaron mucho. Conversaciones entre las callejuelas de aquella ciudad. Vuelta al mundo real, un aeropuerto, otra despedida… ¿Cuántas iban ya?

El Príncipe decidió ir a buscar a su Principessa para Siempre. Prometió volver. Prometió quedarse, hacer feliz a la Principessa y ser feliz él. No había Castillo, ni Reino, pero era suficiente con un vagón de sueños entero.

Un día antes el Príncipe no volvió. Llantos, suplicas, gritos, un dolor draconiano. Una desilusión. Un odio. Una rabia, que en realidad escondía tristeza. Época negra donde las hubiera. Corazón roto sobre lo ya roto y requeteroto.

Muchas lunas después… la Principessa guarda silencio, porque sabe que es un secreto.

Algunas lunas más… La Principessa vuelve a recordar aquella historia. Vuelve a pasearse por los rincones donde almacenó aquellos besos, aquellas caricias, aquellas promesas incumplidas. ¿Qué importa que no se cumplieran? Esta historia, Príncipe y Principessa entendieron, ese Amor, perdón, AMOR, en mayúscula, sólo se da una vez en la vida. Saben que tras el Amor suele arribar al puerto el odio, la indiferencia… pero esto está lejos de ser algo así. La Principessa recuerda aquello que le dijo, sentada en el suelo del baño, a lágrima viva…“Perdimos la última oportunidad, y ya no habrá más oportunidades en esta vida, no sabemos si la habrá en otra vida, pero en esta ya no”. La Principessa recuerda que el Principe le dijo otro día, “Yo sé que pones el punto y es punto y final, no lo hagas”.

La Principessa sabe que es la persona que mejor la conoce. Que le nota en la voz todo lo que le pasa, que se entienden aún cuando no se hablan, que es la única persona que la ha querido de forma completamente incondicional, que de verdad la quiere bien, como sólo un Amor de verdad puede saber que significa querer a alguien de verdad, por encima de la felicidad de uno mismo.

Pasaron más Lunas. Lunas y lunas que los llevaron de una marea a otra en la vida. Mareas solitarias, acompañadas, tristes, felices, alegres. Mareas que alejaron dos corazones kamikazes, dos personas tan complementarias entre si, tan diferentes, pero tan iguales.

Jamás nadie entendió porque existe un lazo invisible pero tan fuerte que los une más allá de aquel AMOR. Nadie entendió nunca que las heridas más grandes fueron aquellas donde la felicidad más sublime existió. Y Aunque nadie pueda entender por qué la Principessa se siente tan afortunada a pesar de todo el dolor que el Príncipe le causó, ella es feliz porque la han querido exactamente como ella entiende el Amor.

E questa storia non é finita, anche l’amore é finito, c’é la Magia… e questo non puó mai finire.

La Principessa dice: “Ti Voglio tanto Bene” Anche Troppo! Kamikaze!!!!! ;)