Archive for Julio, 2006

Calurosa Mañana de Domingo

Lunes, Julio 31st, 2006

Semejábamos garbanzos en remojo mientras un sol de justicia nos acuchillaba sin apenas enterarnos.

Hablábamos de esas cosas profundas de las que se puede hablar un domingo por la mañana cuando ves que a tu pequeño espacio de arena han venido unos invasores y te han dado la oportunidad de cotillearles todo lo que hablan y prefieres no enterarte.

Hablábamos animadamente, y yo trataba inútilmente de explicarle a mi mejor amiga con una verborrea incorregible eso de que las personas se sabe como son en los momentos difíciles.

Ella mira al infinito azul. Sonríe cuando le pregunto ¿Me explico?

Y dice: Claro. Y empieza a hablar despacio….

“Las personas son como los desodorantes, en los momentos críticos es cuando se sabe si son eficaces o no”

Y a mi me dio un ataque de risa.

Así estoy yo sin ti…

Viernes, Julio 28th, 2006

Y serpenteaba el camino que me llevaba a un trozo del paraíso, mientras Sabina y yo cantábamos…

Extraño como un pato en el Manzanares, torpe como un suicida sin vocación, Absurdo como un belga por soleares, vacío como una isla sin Robinson, oscuro como un túnel sin tren expreso, negro como los ángeles de Machín, febril como la carta de amor de un preso…, Así estoy yo, así estoy yo, sin ti.

Y las olas acariciaban mi piel que tú decías color canela, aunque en realidad nunca fuese así. Y el vaivén de cada gota se perdía en lo ancho de aquella transparencia enredándose en cada piedra allá, al fondo.

Y solo había una toalla tumbada y azul, que me recordaba con insistencia que tú no estás. Que cada hueco de ese momento solo lo llenaba la soledad…

Y yo te echo de menos. Y mis ojos también porque no te ven. Incluso los labios que se secan sin tus besos. Las arrugas de la frente que se me hacen al reír, ellas también. Mis manos que no te tocan y mis dedos que no rozan tu piel. Te extrañan los pies que no caminan a tu lado, y la risa que no se ríe de verdad desde que partí. Te echo de menos. Y te extraña incluso el calcio de mis huesos.

Y te añoran las palabras que ya no digo y mis oídos que no te escuchan. Hasta la última camisa que tengo te echa de menos. Y mi ombligo, y hasta mi alegría está triste sin ti. Te añoran los lunares de mi espalda, uno a uno. Y hasta el ultimo poro de mi ser. Te echan tanto de menos mis lágrimas que se fueron a morir al mar.

Te echan de menos mis sentimientos. Y hasta la nostalgia me pregunta por ti.

Te extrañan mis palabras, rotas. Incluso estas teclas, vencidas por un rato, vierten cada letra para que veas como estoy yo sin ti.

Perdido como un quinto en día de permiso, como un santo sin paraíso, como el ojo del maniquí, huraño como un dandy con lamparones, como un barco sin polizones…, así estoy yo, así estoy yo, sin ti. Más triste que un torero al otro lado del telón de acero. Así estoy yo, así estoy yo, sin ti.

Un camino por recorrer

Miércoles, Julio 26th, 2006

Siempre he pensado que la verdadera naturaleza de una persona se sabe en los momentos difíciles. Los abismos que hay que franquear en la vida (que los hay por supuesto) no matan, pero puede ser que tampoco te hagan más fuerte, pueden ser que te hundan y que cojas un miedo atroz a ese tipo de experiencias. Puede ser que la próxima vez te cojas un paracaídas, y unas rodilleras. O puede ser que ya no saltes nunca por miedo a estamparte. Solo lo sabes cuando te ves ahí. En ese abismo.

Siempre creí que soy una persona valiente. De esas que si ven el dolor no le huyen, que lo viven hasta que se les agota y no tiene miedo a fracasar, aunque a veces los labios se queden empapados de ese sentimiento. Siempre he creído que no hay que capear el mal tiempo, y siempre me dije a mi misma aquella frase de “A Marea fuerte, sin velas y a muerte”

Ahora, con un puñado de arena entre las manos, con una sal ardiendo en las heridas, y con una desilusión extenuante en el alma, creo que me merezco no ser tan fuerte. Creo que merezco un hombro en el que apoyarme y no creerme que puedo con todo sola. Que soy un ser humano, y como tal, necesito de los demás.

Ahora, que no soy la misma de ayer, ni de hace un año, ni de hace dos, porque estoy en constante evolución (afortunadamente) me conozco lo suficiente para darme cuenta de que tengo derecho a entristecerme. A enfadarme si las cosas no van como yo quiero, a pedir más.

Ahora, que soy una persona que está en ruinas, me tengo que mirar al espejo sinceramente para entender que las cosas sólidas de esta vida solo se construyen con buenos cimientos, y que hoy por hoy, necesito tirar todo el escombro que me aturde, que me pesa infinitamente, porque sino, no podré volver a construir nada que no termine cayéndose.

Ahora, que sonrío algo más y lloro algo menos, veo un color verde en el horizonte. Y mis pasos, dejan frágiles huellas en la arena, pero mis pasos son firmes, y decididos.

Me voy camino de la esperanza.

Mis cosas y yo!

Domingo, Julio 23rd, 2006

Voy a dejar un rato el dolor. Está dormido así que mejor no lo despierto. Como todo lo que escribo últimamente es triste, he decidido, por hoy al menos, cambiar el tercio y hablaros de mí.

Tengo los ojos verdes, el pelo rizado y las orejas pequeñas.

Desayuno medio vaso de leche con Nesquick. Aborrecí el café desde que pasé la Hepatitis

Tengo una voz dulzona y un tono bajo, al menos para la media española. Además tengo un acento que no corresponde con el de mi pueblo, ni con ninguno en particular…

Prefiero la música en español. Ahora mismo me decanto por cualquier tema de Joaquín Sabina. Manolo García o Revolver. No soporto el “chumba chumba”

Hablo italiano, o mejor dicho, sé hablar italiano, porque nunca lo practico. Me gusta como suena el francés, me parece sensual y elegante, aunque no hay nada como la lengua vernácula.

Mi serie preferida es “La Chicas Gilmore” Me estoy viendo la sexta temporada en inglés subtitulados porque no puedo esperar. También me gustan Los Simpson, sobretodo, Maggie.

Soy cariñosa. Pero tengo muy mala leche, y un carácter raro y difícil… Soy de naturaleza melancólica pero mi inestabilidad emocional me hace subir y bajar de la alegría a la tristeza en cuestión de un minuto.

No soy especialmente celosa, pero cuando me pongo soy completamente irracional. Soy posesiva emocionalmente, y esto viene a decir, que tengo que sentir que el lugar que ocupo en el corazón de las personas que quiero es único y nadie podría reemplazarlo.

No soporto a las personas tacañas. Tampoco a las egoístas. No soy materialista pero sí caprichosa.

No soy graciosa pero sí risueña. Tengo un humor sarcástico y una milagrosa capacidad de reírme de mi misma y de mis penas (aunque no lo parezca)

Normalmente no tengo capacidad para escribir sobre los hechos en si, pero se me da bastante bien escribir sobre lo que esos hechos me hacen sentir.

Soy amiga leal y novia fiel. Si quiero a alguien muevo cielo y tierra si es preciso. No soporto la decepción ni la desilusión, es una de las cosas que más me cuesta superar.

Soy soñadora pero también realista. Soy práctica aunque me gustan especialmente las cosas que me representan retos. Soy bastante orgullosa pero no altanera.

Me da pena que una persona que lee este blog aunque me prometió que no lo haría lo haya criticado tanto. Me hacen sonreír los comentarios que recibo. Este blog forma parte de mi, pero este blog no soy yo.

Y por ahora yo creo que ya está… si tenéis alguna curiosidad sobre mi personita, no tenéis más que preguntar. Ya veré si contesto ;)

Cuando el dolor Duele…

Viernes, Julio 21st, 2006

Porque lo que llevas buscando toda tu vida es un corazón mullido en el que acoplarte para no salir más y después de tanto tiempo con el firme objetivo de querer para toda la vida a esa persona sentir ese dolor quebrando las vértebras de lo más íntimo de tu ser es a veces insoportable.

Porque has dejado de ver la luz del sol brillar en tu ventana, y tampoco ves la linterna para salir del dichoso túnel en el que te has metido. Y sientes como la fuerza te abandona y la inercia te arrastra un día y otro día cual hoja caída en Otoño.

Porque no hay brújulas que te señalen la dirección correcta cuando la tristeza te hace tiritar los huesos. Y escuchas canciones que te recuerdan lo mucho que quieres y te quieren mientras las lagrimas corretean por tus mejillas libremente, y la felicidad que se os ha ido escurriendo de las manos como lluvia de verano.

Porque ansías gritar para que se entere el mundo de que duele. Duele la ausencia, duele la rutina sin esa persona. Duele sentirte traicionada, y herida, y enfadada. Duele. Joder si duele.

Porque te levantas cada mañana con el firme propósito de sonreír al menos tres veces en otras 24 horas sin él, sin su voz diciéndote “te echo de menos” sin embargo, vas arrastrando la pena en cada mirada perdida. En cada cigarro que no debiste nunca fumar porque hacía mucho que lo dejaste.

Porque se te ha ido ese corazón en el que te acoplaste tanto tiempo atrás, y con el se han marchitado los sueños que un día tejisteis. Porque duele. Duele mucho ver como estas en medio de ese fango del que no logras escapar porque te cubre tanto que te impide casi respirar. Duele.

Duele querer tanto. Duele.

Porque la mayoría de las veces haces mil cosas para ocupar el tiempo, mil cajones que ordenas compulsivamente para crear un orden perfecto en un exterior ordenado de por sí para no enfrentar el caos que te gobierna.

Porque no dejas ni un maldito día de llorar, ni de enfadarte, ni de sentirte infinitamente triste, porque aborreces cada una de estas letras ennegrecidas y sobretodo doloridas.

Porque esa chica de ojos verdes que te devuelve la mirada en el espejo es tan solo la sombra de lo que un día fue….

Un acople casi perfecto.

Y DUELE.

Mis Personas

Miércoles, Julio 19th, 2006

Hay personas… y Personas….

Personas que me envían cada noche un sms de buenas noches diciéndome cualquier cosa graciosa para hacerme sonreír. Es la misma persona, que viene conmigo a la playa, que me abraza cuando estoy triste y que me escucha llorar como una histérica al otro lado del teléfono sin yo sentirme avergonzada por ello. Por eso, hay personas y Personas. Y esta es una de Mis Personas.

Hay más Personas;

Por ejemplo, a esa a la que le construiría un puente mágico para unir en cinco minutos esos 262km que nos separan para poder coger “tonos” y beber horchata en alguna terraza. Para irnos de tiendas (suena frívolo, y qué?), para ver “pelis”… para reírnos. Para no sentirnos solas, ni distanciadas, para no tener que ahorrar un capital mínimo para poder vernos porque tenemos el bolsillo “tieso”

Y tengo más… más de Mis Personas.

De esas que llamo y me cuenta que esta mirando al aire acondicionado mientras come Papa Deltas, y yo reírme, a pesar de que hacia medio minuto que estaba hecha un mar de lágrimas. De esas a las que me costaría una nanosegundo comprarle una casa si pudiese, y lo haría encantada por verla feliz. De esas Personas a las que desearía de verdad poder regalarle una bruja misteriosa que no deja nunca que pierdas el rumbo.

Y Más… Esas que piensan tan igual a mi que parece una comunicación telepática, esas que me dicen “El carácter forma parte de Alba, ya sé que lo tienes difícil, pero eso es lo que hace que tú seas quien eres” Y… Algunas Más… Aunque me sangre la energía porque me absorbe cuando está hecha puré, es la misma que me escucha cuando estoy mal, la misma con la que me río porque “nos merecemos ser felices y lo seremos”…

Porque esas personas se han colado entre mis venas, en los resquicios de este (malherido) corazón. Porque forman ya parte de mi sangre, de lo que soy, de lo que seré. Porque me nutro de ellas para ser un poco más feliz. Porque sin ellas, la soledad se haría insostenible, pesada y fría. Porque… son algunas de Mis Personas.

_ Una jaula de Oro, seguirá siendo una Jaula_

Yo no quiero jaulas, ni alejarme, ni estar sola.

Y eso, no es una opción, pese a quien pese.

EL día 17

Martes, Julio 18th, 2006

Cuando una relación es más frágil, por circunstancias que en ese momento nos son ajenas, ¿no deberíamos cuidarla más? ¿No deberíamos cuidar entre los dos de esa fragilidad?

Que pena esconder al amor no se sabe donde, y empezar a intercambiar reproches. El amor se esconde un poco más y comienza a aflorar la rabia. Y la rabia pisa un poco más al amor y viene el dolor, y tras él el rencor… la incomprensión… y así sucesivamente, el amor pierde su dignidad y se nos escapa…

Se nos quedan las manos vacias de sueños y el corazón hecho papilla.

Como el mío.

De LLorar y Llorar… y Llorar

Miércoles, Julio 12th, 2006

Podría paliar la sequía de mi Región. Pero no. Las lágrimas se secan, o bien, acaban empapando la almohada. O las gafas de sol. O la camiseta. No importa.

Lloro antes de dormir, como por inercia busco a Revolver, que me susurra mientras noto como el vacío en el estomago que es parecido al hambre pero no de comida. Si fuese de comida no cogería por la puerta…. se hace mas y más grande. Vete a saber que narices necesito, porque no se acaba nunca esa sensación.

Lloro cuando conduzco, pensando que quizá en la próxima lágrima me coma una farola. Lloro. Lloro a cada rato y cuantas más ganas tengo de dejar de llorar, pues (está claro) más lloro, para demostrarme una vez más, que siempre me encantó hacer la contraria….

Lloro sin un motivo exacto, ni localizado ni mucho menos procesado. Lloro en la oficina, agazapada en el baño, en cuclillas tratando de que nadie oiga mis sollozos. Pero claro, aún no han inventado los colirios mágicos y acabo pareciendo una rana frente al ordenador.

Lloro y pienso que la autocompasión me sobra.
Así que lloro sin compadecerme.
Lloro enfadada.
Y sentada en el diván cavilo:
¿Y me queda aun mucha rabia que llorar?
Porque estoy hasta la coronilla de hacer subir las acciones de Kleenex.

11.07.05

Martes, Julio 11th, 2006

Que distinto fue hace un año….

No viví este calor de 40º
Ni este sol justiciero.

Hacía frio. Estaba nublado. Yo era muchisimo más feliz.

Tengo un millon de sensaciones navegandome dentro y aún así me siento vacia. Perdida.

Feliz Aniversario…

El hombre que yo quiero…

Lunes, Julio 10th, 2006

Entre otras cosas…me hace sentir protegida en cada uno de sus abrazos, y yo puedo saber que estoy a salvo de cualquier cosa que quiera hacerme daño en ese momento en el que apoyo mi cabeza en su hombro… Y me coge de la mano para cruzar la calle si es preciso…. Y no me salva, porque no lo necesito, y tampoco me ayuda a levantarme cuando me he caído porque siempre procura sostenerme un poco para no dejarme caer, porque el puede tener la certeza de que yo haré exactamente lo mismo y haremos malabares si es preciso para que exista un equilibrio.

El hombre que quiero y yo tenemos magia. Química. Feeling. Tenemos ese algo que nadie sabe exactamente que es pero hace que dos personas se miren y se comprendan. Estén juntas porque saben perfectamente que nadie en este mundo les haría más feliz. Porque el tiempo pasaría volando entre risas y abrazos. Entre besos y sueños. Porque dos personas bastan para parar el universo entero.

El hombre que yo quiero no me agobia cuando necesito estar sola porque tiene la suficiente confianza en mí para entender que soy así y que a veces, solo a veces, necesito estar sola. EL hombre que yo quiero no me exige más de lo que yo puedo dar, porque lo poco o mucho que doy lo hago con toda mi alma. Ese hombre no me chantajea para conseguir lo que él quiere, porque entiende que somos una unidad y tenemos que decidir de forma coherente y no dejarnos llevar por la furia del momento. El hombre que yo quiero, respetará mis silencios. Los respetará porque el si sabrá que si no hablo es que en ese momento me están invadiendo mil millones de sentimientos y tengo que recapacitar sobre ellos. Me dará tiempo para reflexionarlos y reconocerlos y solo entonces, hablaremos.

El hombre que yo quiero… no me decepcionará nunca. Sabrá que lo que me mueve es la ilusión y que matarme la ilusión por las cosas hace que me quede parada, que me llene de barro. Que llore sin entender que ha pasado para llegar a una situación así. Sabrá que sin ilusión soy un reloj sin minutero. Soy una especia de rotura. Soy como un barco a la deriva.

Echo de menos al hombre que yo quiero. Lo echo muchísimo de menos porque no sé donde se quedó, ni donde está, ni sé si volverá.