Archive for Abril, 2006

El Remanso Favorito

Lunes, Abril 10th, 2006

Me pongo los auriculares, me encanta la voz de Lucie Silvas, es dulce y melodiosa me transmite cosas buenas. Y voy, curva a curva, disfrutando de conducir, el azul es muy azul… siempre me ha encantado hacer ese camino, cuando llego al punto en el que en el horizonte vislumbro el mar que casi siempre se confunde con el cielo.

Me gusta ir sola a la playa, me gusta cuando la playa está solitaria, en realidad en verano me agobio considerablemente y voy evitando las concentraciones de gente… El viernes, la cala que queda detrás de los pisos color amarillo raro, estaba casi desierta. Un hombre tira piedras al mar. Está lo suficientemente lejos como para poder vernos pero no reconocernos.

Bártulos. Estreno la toalla redonda extra-grande del año pasado. Es azul oscuro y tiene una frase tal como “esta toalla ha sido testigo de tantas cosas buenas y bla bla bla” Tengo chicles y caramelos, agua, Lucie Silvas que canturrea, Una Revista y un libro, por si acaso.

Observo al hombre curiosa tras la oscuridad de la mirada tapada. El sol no está muy alto, apenas son las diez y cuarto, y es una sensación más de calidez que de calor la que transmite. El hombre me parece muy extraño. Tira piedras. Una y otra vez. Parece que está enfadado. Triste. Melancólico. Creo que trata de poner sus asuntos en orden. Como yo, como la mayoría de las personas, como media humanidad que se cansa de dejarse llevar… De repente me da miedo y creo que la playa está demasiado desierta. El mar sigue sosegado. El hombre camina. Se sienta a la orilla y yo comienzo con la revista. Estoy tranquila.

Cierro los ojos. Los dedos de la brisa me van acariciando. La espalda. La cara. El tibio sol de la mañana me inunda toda. El mar sigue ola tras ola, viene y va, va y viene, nunca sé que trae, que se lleva, que volverá a buscar… Me relajo obligatoriamente con el sonido, con todos los elementos que me he regalado esta mañana de viernes, es un remanso perfecto.

Casi tres horas después me da calor y me marcho. El hombre hacía rato que se había marchado. La playa y yo. En un primer encuentro. Como hacia tanto tiempo que no nos veíamos… hay veces que se me olvida, que uno de mis momentos perfectos es ir a la playa cuando el sol está bajito, la paz, la tranquilidad que me inunda completamente, lo veo todo tan distinto después… el alma se recarga de energia, como cuando rio, igualito…. Me vuelvo a casa inmensa en tranquilidad, sin melancolia, sin tristeza… volviendo a sentir como la playa es, y será mi remanso favorito.

¿Cuál es el vuestro?

Un post corto.

Martes, Abril 4th, 2006

A falta de un poco de inspiración.
Sobrando gotas de efímero dolor

No sabría decir cuando sientes que un ciclo de tu vida se cumple y tienes que pensar en cerrarlo, armarte de un poco de valor y avanzar.

Siento que hay mucha vida latiéndome dentro pero que el barro me llega a las rodillas y me dificulta dar el primer paso. Creo que debería sentarme, replantearme mis metas en este momento y avanzar. Quitarme el barro, soltar lastres que me pesan desde hace mucho y sentir algo de ilusión por algo.

Tengo 25 años. Y la sangre corre por las venas gritando que hay vida.
¿Hasta cuando esperaré? ¿Hasta cuando aplazaré las cosas solo porque es una rutina cómoda y mullida?

Hoy puede ser un gran día, plantéatelo así.
Serrat.