El mundo al reves
Martes, Marzo 28th, 2006Pareciera que tengo seis años y que estoy jugando “al mundo al revés” me falta corretear libremente por el descampado y subirme a aquel árbol donde construimos una (más que cutre) caseta. Pero no, estoy soñando, estoy en la cama y extraño por descontado mi pastilla relajante muscular diaria. El sueño que me producía profundo y placentero.
Pienso en el mundo al revés. Y pienso que llevo rato jugando a lo mismo. Trabajo mucho más que antes justo ahora que estoy desmotivada y que no me gusta lo que hago, justo cuando me replanteo si quiero cambiar de profesión, y trato de averiguar, dentro, que quiero hacer, que quiero ser “de mayor”.
Supina ignorancia mía, luchar interiormente sin saber contra que. Me escruto y me venzo. Me doy por vencida y me pierdo. Regreso, pero no sé si me encuentro. Me enfado porque estoy triste. Y estoy triste porque me enfado. Me alejo porque quisiera estar mucho más cerca, y me acerco cuando siento que me alejo. Guardo silencio cuando debería y necesitaría hablar. Busco soledad cuanto más sola me siento, porque rodeada de gente, sinceramente, no me hallo.
Y así es la espiral. No sé cuando acabará este universo mío que esta panza arriba panza abajo a cada rato. Cuando diré “estoy mal” si en realidad me siento mal, cuando diré “te echo de menos” porque así lo siento. Cuando dejaré de controlar mis emociones la mayoría del tiempo para que al final no acaben desbocadas sin un supuesto motivo. Cuando mi balanza interna se estabilizará. Cuando dejará de tener más sal que arena.