Archive for the ‘Golpes de Luz’ Category

29 de Abril

Martes, Abril 29th, 2008

Hola…

Ya ha pasado un día. El primer día, de los muchos, que aún quedan por pasar entre las líneas de mi vida sin ti. Sé que me has echado de menos, quizá incluso más que yo a ti. Sé que te habrá faltado mi risa al otro lado a las 8.30, que habrás extrañado las conversaciones a lo largo del día, sé que te falta la rutina de mi voz como a mi me ha faltado la tuya, y sé también que se te habrá escapado algún suspiro cuando te hayas encendido algún cigarro con aquel mechero que te regalé y que es como un tesoro para ti. Y ayer, te habrás sentido como ausente cuando a la tarde no hayas podido robarle ninguna anécdota conmigo. y el día, te habrá parecido largo y extenuante sin verme, sin oirme, y te habrá faltado mi beso, un beso suave en la mejilla, de hola, de despedida.

Y esto es el principio del fin. Porque te faltarán más momentos, huecos que parecen no llenarse. Se escurrirán los días faltándote cada vez más cosas mías. El primer día es el más sencillo, después, la ausencia se hace más grande y se lo come todo. Se come la rutina de vivir el tiempo juntos, pero también los momentos en los que eras feliz sin saberlo, y acabarán conteniendo el aire pensando en las veces que te tranquilizaba mi voz, mi optimismo, mi dulzura, como siempre decías. Y el agujero se irá llenando de rastros de mí, y tú te sentirás un poco más vacío, un hueco más en el puzzle de tu vida. Te faltarán mis labios, que nunca más fueron tuyos, pero que te presenté entre encantada y triste estos últimos meses.

No sé si tengo claro que es lo que más pena me causa, no sentir ya un dolor agudo recorriéndome las vértebras o sentir esta tristeza que pica porque has estropeado lo mejor que te ha pasado. (Te acuerdas? Me lo dijiste aquel día, cerveza en mano) Porque esto, lo que tuvimos, pudo ser grande y no será, ya no lo será, porque agotaste hasta la última gota del amor que te tenía, porque fuiste estirando el hilo invisible que nos mantenía unidos sin estarlo hasta que el hilo, mitad roto, mitad cortado, nos ha acabado desuniendo.

Y sé, que en el momento en que me cobijen otros cielos, tú mirarás al suelo y te darás cuenta de que has acabado con todo lo bueno que te rodeaba al estar cerca de mí, pero tú ya no me importarás. Ya no.

Porque ahora, mi corazón esta débil, como enfermo, pero no se muere, no se puede morir algo que ya se murió una vez. Y tu nombre, irá difuminándose con el viento y la lluvia no borrará las heridas, pero las cicatrizará, - recordaré que dolió, pero no volveré a sentir ese dolor – veré un cielo azul mientras tú te toparas con un negro cielo, y será ese día, en el que realmente seas consciente de que has perdido a quien más te ha querido, a quien te dio cada suspiro, cada guijarro de su corazón (que gran verdad se esconde en aquellas palabras que dicen que sólo se sabe lo que se tiene hasta que se pierde) mirarás a tu lado, y no estaré. Será mi sombra, mi fantasma, pero mi alma y mi cuerpo se habrán marchado lejos, muy lejos.

Nunca más seré tuya, porque una vez lo fui, es cierto, pero ya no lo soy, ni lo seré más, porque no se puede querer a quien te va tiñendo de negro lentamente, a quien te va apretando el alma hasta que el alma se rompe en pequeños cristales que caen al suelo.

No puedo quererte así, con el alma envenenada como yo la tengo. Así que hoy sé, que ya no puedo quererte, que te quiero, pero no como te quise – incondicionalmente- tu nombre me raspa y tu recuerdo no me escuece. Ya no eres tú el puerto donde quiero arribar.

Porque sé, que en otro cielo, acogerán mis alas y me dejarán volar, porque sentiré, en algún momento, que sólo fuiste un pasaje más y no la historia de mi vida, y porque sé, que el día que vuelvas a buscarme, este corazón estará con mil candados para ti.

Nunca supiste quererme.
Y sabes? Ya no quiero que me quieras como me quieres. No me interesa.
Ni a mi corazón despierto, tampoco.

(…)

A tu destino
querías mantenerte fiel.
Princesa herida,
el teatro de la vida
cambia tu papel…

Oh, oh, oh, Raquel

150 páginas después

Lunes, Abril 28th, 2008

Anoche hice una lista mental de sus defectos. De cosas pequeñas que me disgustan, de palabras mal dichas en el peor de los momentos, de su sonrisa de dominio de la situación. De sus cosas, de lo que él está hecho, de la última conversación. Del veneno de su encanto columpiándose en mis venas.

Creo que debería doler. Pero no duele. Me he pillado el dedo con una puerta y misteriosamente no me duele, no tengo la sangre golpeándome el dedo, no tengo el latido rugiendo en ese punto exacto. Es un agujerito. Un agujerito más en el colador que tengo como corazón donde la fe la perdí, donde no recupero la esperanza por mucho que quiera. Porque puedo fingir que la tengo, pero viéndome la cara, y mirándome el alma, no la encuentro.

Es como si él hubiese sido un parásito, y es que yo soy más de simbiosis. Es la sensación de quitarte el parásito, saber que hay una herida que sangra, pero entender que sin el parasito, la herida acabará cicatrizando. – A Eme esta teoría le encantará – así que, voy metiendo los latidos que llevan su nombre en el congelador de corazones rotos y desgastados, tratando de acordarme únicamente de lo malo, y olvidando que muchas cosas me hacían feliz, sabiendo, como sé, que es la paz en medio del infierno. Que la felicidad no es querer así. A trompicones. Con los sueños partidos, tropezando con el dolor en alguna piedra de nuestro camino común. No. la felicidad no es ese oasis en el desierto que no existe pero tú crees que si. La felicidad no lleva su nombre escrito en mi alma. La felicidad no es darme y encontrarme vacía de lo que soy.

Soy consciente de que me atan unas cadenas fuertes. Soy consciente de que vivo – he vivido- en esa jaula donde he sido una propiedad. Sé que alguna vez debería haberme lanzado al vacío, haber roto las cadenas, abierto las puertas de la vida sin él. Sé que debí hacerlo hace mucho tiempo, y soy consciente de que hay cosas que aunque creas que no te mereces te las has buscado tú. Me hubiese encantado no tener que justificar que mientras he tenido un suspiro de vida mientras me miraba o me besaba, mientras el estupido de mi corazón no se ha dado cuenta de que es un parásito, no valdrá razón alguna, porque quizá, alguna vez, alguien sufrió y podrá entenderme, porque quizá, alguien, en algún momento le temblaron las piernas cuando tuvo que coger las tijeras y cortar esos malditos hilos invisibles que lo tenían prisionero, porque verlo desde fuera es inmensamente fácil, - yo también he estado detrás de la barrera- pero verte con las alas plegadas, eterna prisionera de lo que sientes, sentir que estás en un laberinto y no sabes como escapar, porque el amor se te está muriendo en brazos (aunque quizá sea que lo están degollando) y tú te mueres con él, hambrienta de ese cariño que es suyo, sedienta de ese sentimiento que compartías. – O que creías compartir- No hay mantas suficientes cuando por dentro tienes frío. Y a veces te pierdes buscando el camino que llega a donde nace el sol. Y es duro, joder que si es duro, cuando alguien no te deja marchar, y tú en realidad no quieres irte, tu corazón te está gritando que por favor no te alejes, que prefiere ponerse un poco, y después ya sufrirá el mono. Y amordazas al corazón, para no oír sus gritos mientras estás pensando, me voy parásito miserable. Y tus labios están diciendo esto se acabó.

Y es que mi corazón es como un niño, que llora, maldice, grita, porque quiere algo que no puede tener, que no le conviene, y soy yo, la que tiene que poner un poco de cordura en esta adicción. Porque si algo me caracteriza, o si de algo me siento orgullosa, es que cuando siento que lucho contra corriente, cuando veo que me está matando esa astilla, cuando veo que hay una raya pintada en el suelo que dice “hasta aquí” cojo las maletas, me doy la vuelta y tiro millas sin escuchar nada más que el sonido del adiós.

Que ya no quiero nada. Que mejor sola, que mal acompañada.

Parásitos no, gracias.

La Rueda del Destino, gira imparable.

Miércoles, Abril 23rd, 2008

Creo que es como jugar a la Ruleta. Vas apostando, a según que números, y después, a dejarlo todo un poco en manos del azar. Son los hilos invisibles de las manos del destino. Es como si él te diera la tela, y tú tejieras tu vestido.

Yo soy una gran aficionada al juego del por qué. Con estos ojos curiosos de niña eterna, de mujer que tiene heridas en los sueños. ¿Todo tiene un por qué? A veces, me he preguntado ¿por qué me pasa esto? y es que al fin y al cabo, todos buscamos consuelo en lo que acontece y no entendemos, como si quisiéramos robarle al tiempo su paciencia… y es que este señor, siempre acaba dando respuestas, pero cuando a él le apetece, o quizá cuando estás preparado para saber….

Siempre jugando a vivir, aunque la vida no sea un juego, aunque quizá si… Todos jugamos aunque no pretendamos, aunque no queramos. Al final, el juego de la vida nos llama y nosotros no podemos negarnos.

Nunca he creído en el Destino férreo de trazos ya marcados. Prefiero creer que tengo el poder de decidir. Dos caminos, y una elección. La vida es elegir constantemente. Elecciones importantes, elecciones pequeñas, diarias.

Pero si. También creo que las cosas que pasan tienen un por qué.

Y si giro, la rueda imparable del Destino hacía atrás… me doy cuenta que… todo está relacionado entre si… volver de Italia. Encontrar este trabajo. Conocer Internet. Conocer a mi Solete. Recomendarme un día una cosa que se llama BLOG. Abrir uno. Conocer a Cafre gracias a él…. descubrir otros mundos. Otras gentes. Otros sueños. Reír con otra risa, y llorar otras lágrimas que no son mías, pero como si lo fueran.

Quizá hubiese llegado a este mismo punto desde otro camino. Quizá… al fin y al cabo, mi vida pudo ser otra, o pudo ser la misma vista desde otra azotea. Pero tanto ya no importa, es curiosidad, es el juego de “y si yo…” pero al fin y al cabo, me quedo con lo que el Destino, férreo o no, me ha traído…. Con lo bueno que he vivido, con las sensaciones que han ido formando mi camisa, la que me cubre el alma en días de frío.

Me ha dado tanto bueno este mundo, esta sociedad paralela, este vínculo sin rostro y sin voz, pero con sonrisa, con corazón, con un alma amiga, quizá nos estuvimos buscando en lo ancho del tiempo, en la inmensidad de muchas lunas, y no sé, si hubiese vivido de otra manera, o las manos del destino no me hubiesen dado esta tela, quizá no hubiese llegado aquí – o quizá si- pero es tan especial reencontrarnos… con el corazón que abre sus puertas de par en par.

Así que gracias.
Gracias eternas y sinceras.

El grupo de los toros, el grupo de las vacas

Lunes, Abril 21st, 2008

¿Qué pueden tener en común unas cuantas muchachas de distintas partes de España como para organizar un viaje en la Capital? Está claro… Que tienen blog y muchas ganas de verse las caritas.

Seguro que mis compis de viaje (os iré enlazando desde aquí los post en cuestión) os cuentan los momentazos que tuvimos… Como llegar al Hostal y darnos cuenta que tenemos ANO (con su correspondiente documento gráfico para los más incrédulos) y BAÑO, armario con digitalización, Aire acondicionado gracias al del Resplandor y su hachazo, camas extra-mullidas con posibilidades de ser absorbidas por ellas… Una luz íntima y seguramente una lámpara con más de 300 años. Pasillos largos y tenebrosos, escaleras no aptas para jugadores de baloncesto, Ascensor declarado patrimonio de la humanidad… Más momentazos? El del gallumbero con el que me topé por el pasillo tenebroso de nuestra planta con un movimiento “de aquella manera” que Luna también tuvo el placer de ver. Los capiroski esos que no sé escribir en un sitio donde había un cartel específico que decía que prohibido tocar palmas y cantar por quejas de los vecinos (también con documento gráfico) con desayunos largos y buenisimos, con caminatas bajo la lluvia, con paraguas no amortizados de 3 euros que tuvimos que comprar (sobre todo la menda, que es del sur y no conoce ese invento) y que se rompieron al primer golpe de viento (miento, el mío ha sobrevivido, pero el de Cora NO) la foto en la “Columba” en la Iglesia de la Almudena (era esa no? XD) Los restos de los romanos, y su contrachapado gitanil al lado (estos romanos que inteligentes eran…) el toque mañanero con el que “trataba de despertar” a Luna… la adquisición de todas las integrantes del viaje de una camiseta (ahí es cuando hubo división, el grupo vaca, y el grupo toro) donde quedó patente que la pinza se nos puede ir muy mucho. O el momento Caracol de Luna… (También con documento gráfico y una gran muestra de lo contorsionista que puede llegar a ser) … (…)

Toda esta información (supongo) que se irá ampliando según versiones de la PepiPandi (Si, somos originales para todo…hasta para poner nombre a la pandi)

Tuvimos risas (muchas). Conversaciones de este mundo que es el del blog, recordamos a gente que más o menos forman parte de nuestro círculo habitual de lectores (y del que somos lectoras obviamente) (tranquilos, que no os criticamos mucho XD) una especial mención a alguien que no estuvo (si que estuviste niña, porque nos acordamos mucho de ti y te echamos muchísimo de menos) y es que nos faltó el salero sureño (es que en realidad yo estoy entre el sur y el levante, en tierra de nadie vamos y salero poco…) de nuestra Etiam que no pudo venir por circunstancias ajenas a sus ganitas.

Hubo un poco de todo, aderezado con mil sentimientos, la alegría de reencontrarme con mi burbujita (tengo una dosis de abrazos que me acompañan, y me he contagiado de su inmensa dulzura, de su cariño, de su sonrisa, de todo lo guapa que es mi niña por dentro y por fuera) la ilusión por volver a ver a Pikifiore y Kamala (cuyo blog dejó hace tiempo) después de casi dos años sin vernos, y encima me encuentro a una Piki muy feliz (que diferencia niña!) toda sonriente, y por cierto, una gran anfitriona, de sobresaliente, que no la hemos dejado ni a sol ni a sombra estos días, que nos ha dado un tour de lujo, que no nos ha dejado perdernos por MadriZ… Las locuras de Rake (espero que podáis ver el video del momento fuegos artificiales) y las aventuras de Acoolgirl, que son las responsables en su mayoría de que nos duela tanto la mandíbula… Reírme con lo ácido del humor de Cora (Es estupenda de verdad) y con todas sus vivencias, (Y encima encontró la mancha del interruptor XD) muy dulcecita y sonriente también aunque a priori no pueda dar esa sensación en el blog hemos constatado todas que lo es…. También he podido saldar una deuda que tenía con alguien (el niño de la voz bonita, que fue el único acompañante masculino en algunos momentos, y por cierto una compañía de lujo) y darme cuenta de que, es verdad, necesitamos hablar más mirándonos a los ojos y viéndonos las sonrisas… y encima dice que soy yo la exquisita!!!!!! Y como no, no puedo olvidarme de mi niña morena, mi alter ego (que lejitos que está…) partirnos de risa comprobando que efectivamente somos casi igualitas (menos mal que no tenemos ni color ni número favorito igual…) pero es que… es algo tan increíble!! Nos entendemos sólo con mirarnos (nuestro Momento Mirada fue impresionante!) y encima tenemos un anillo de la misma tienda (que bonitos eh?!!!!!) y una camiseta igualitas (la de la vaca XD)

El post me está quedando excesivamente largo… y además no cogen tantas sensaciones, así que tendréis que vivirlas con nosotras en Diciembre, cuando volvamos a quedar incluyendo todo aquel que se quiera apuntar!!! Porque la inscripción en la Pepipandi es gratuita ;)

AQUI… La versión de Luna y si mirais aqui teneis el de Cora… Pero si lo que quereis ver es fuegos artificiales no dejeis de pasar por el post de Acoolgirl, Aqui

Y aquí os dejo una fotillo a ver si adivináis quien soy ;)

malasana.JPG

Navegar

Viernes, Abril 18th, 2008

Cuando hay tanto mar para nadar. A veces me quedo en mi charquito.

Cuando mi cabeza roza la almohada sólo se me escapa un suspiro.

… No recuerdo que es el sofá.
… creo que había algo que se llamaba televisión, y series que me gustaba ver.
… también creo que lo que hay encima de mi mesilla de noche son libros, creo que antes yo leía mucho.
… creo que había una cosa que era cenar. Ahora se llama yogur en la habitación mientras estudias.

Trabajo + estudiar + una mínima vida social + cuidar y jugar con tu peluche = Mi vida.

… Y mientras mi vida es un charquito, me voy a navegar por una ciudad sin mar… con la ilusión en la maleta… con las ganas colgada de la sonrisa… con la prisa para que el tic tac del reloj vaya marcando las horas que quedan veloz… con los ojos bien abiertos, para que no se me escape ningún segundo, ningún instante por vivir… dos días… un montón de cosas por recordar.

Nos vemos el lunes (o no :D)… así que no seáis buenos ;)

Lo inesperado

Miércoles, Abril 9th, 2008

Cuando buscas algo, contemplas los posibles resultados, favorables o no. mantienes en el aire las naranjas, y sabes que alguna caerá, algo sucede pero al fin y al cabo tú lo has provocado.

Pero lo inesperado, lo que te encuentras de repente de casualidad, te da una sobredosis de sonrisas en las venas. Te sube al séptimo piso, y te quedas colgada de ese instante que ha surgido de la nada, sin que tú lo provocaras, por mero azar, pensando que la vida tiene ese punto fresco de sorprenderte… de dejar que tus pies bailen solos, y que tu corazón lata un poco más fuerte.

Y así fue.

Y aunque nunca haya hablado de él… hoy me permito la licencia….

Ni él, ni yo, teníamos que estar en ese lugar a esa hora, a él le surgió algo y yo decidí ir a ese sitio y a esa hora, no a otra como había pensado en un principio, sino esa exacta.

Se abrieron las puertas y lo vi. Nos miramos sorprendidos. Sonreímos. Me puse a su lado. Recién duchado, olía muy bien. Ni reaccioné. Sólo disfruté del momento. Hablamos el breve instante que la vida nos (me) regaló, un minuto, dos a lo sumo, sonreímos, como siempre nos sonreímos cada vez que nos vemos. Y es que sinceramente, estoy colgada de esa sonrisa franca, amable, afable, tranquila, me da paz, me hace sonreír automáticamente, me pinta el corazón un poco de rosa.

Me quedé toda la tarde rememorando ese encuentro. Saboreando los detalles que ni siquiera tuve tiempo de memorizar. Sé que lo toqué por primera vez en un gesto despreocupado mío y sin pensar, con una confianza que no sé de donde ha salido pero que me nace y brota sola. Sé que me observaba. Sé que estábamos muy cerca. Sé que me hubiese gustado que fuese mucho más largo, pero sé que igualmente fue intenso. Sé que conmigo es con quien más se corta al hablar. Pero también sé que hay momentos en los que se despreocupa más, se deja llevar.

Y a mi la ternura se me respira, se me ve desde lejos. Me provoca sólo sentimientos bonitos. Y cuando pienso en él, se me escapa algún suspiro.

Supongo que no tenga razón de ser. Aunque yo intuya que es algo reciproco.

Pero sea o no lo sea, suceda algo o no, no importa, porque sentir algo así, todo bonito, todo dulce, todo rosa… es algo que no me permitía hace mucho tiempo, que no me brotaba algo tan sincero y dulce de dentro, así que, quiero disfrutar de todos los momentos inesperados que la vida me regale a su lado, y me encantaría darle las gracias en el oído, por hacerme sentir esto.

En vena

Viernes, Abril 4th, 2008

Una sonrisa lo logra. Una sonrisa amable, risueña y alegre. Una sonrisa me basta. Si se curva su boca franca, la mía la sigue, nos sonreímos. El mundo me gira en la cabeza. El corazón se acelera, sé que sólo yo puedo sentir como golpea mi pecho en cada latido pero al mismo tiempo siento que él puede sentir como late mi corazón perdido.

Las miradas surgen y se encuentran en una especie de danza. Se encuentran y se mezclan, en ojos claros u oscuros, miradas donde translucen las ilusiones que se callan. Me mira “así” como sólo una persona que siente algo por la otra puede mirar, con una mirada que nadie más entiende, que sólo alguien que corresponde, sabe interpretar.

Las palabras se sostienen en el aire que compartimos. Se intercambian. En su voz profunda. Sincera. Tranquila. Mi voz se pierde en sus oídos, su voz se queda calma en algún rincón dentro de mi cuerpo, un poco más lejos de donde comenzó el sueño. La risa fluye entre las palabras, y ellas no se marchitan, las sostengo con grandes alas.

Me fijo en su cuerpo, como quien espía el mayor de los secretos recorro su cara, su pelo, sus ojos, sus manos… lo miro y sé que quiero estar cerca de él, sentir su olor, estoy cerca, pero no cuanto quiero… memorizo algún lunar perdido, su mirada con la sombra de las ojeras, sus ojos pequeños y brillantes, oscuros y quizá como ingenuos. Observo sus rizos negros, me gustaría tocar su pelo, saber como es su tacto entre mis dedos…

Su presencia me pone nerviosa, a veces nos quedamos mirando fijamente, y sé que el cielo está en esos ojos, y que no quiero que deje nunca de mirarme. Otras veces, sin pretenderlo formamos un mundo cerrado donde nadie más existe sólo él y yo…

Y si se acerca, si aproxima su cara a la mía, mirándome directamente a los ojos, despacio y con su sonrisa blanca y perfecta, me tiembla el cuerpo, aunque trato que él no lo perciba… a veces no puedo mirarlo tan directamente, bajo los ojos, y me escudo un poco porque siento que está llegando muy dentro, donde se escapan los pensamientos y arriban los sentidos.

Que me sonría siempre por favor, que esa sonrisa me da vida, me bailan en la tripa esas mariposas que creí moribundas y nada más estaban heridas.

Y así comienza todo lo grande, desde lo más pequeño.

(A veces, como hoy, echo de menos sentir todo eso…)

Siempre positiva, nunca negativa

Miércoles, Abril 2nd, 2008

Creo que con diferencia, soy la persona más optimista de cuantos me rodean (al menos, no virtualmente…) No tengo un sentido del derrotismo muy acusado (Recordando tiempos pasados me doy cuenta de que por muy mal que haya estado siempre he sabido que no era un fin sino un comienzo doloroso) y soy aquella que va esparciendo semillas optimistas por doquier a ver si florecen de casualidad.

Para mi, la realidad es la misma, es la visión de la realidad lo que marca la diferencia, pero si me baso en aquello que no tengo pierdo por completo el placer de apreciar lo que si que tengo.

Y tengo días más negros que el tizón, pero al fin y al cabo sé que pasan, he tenido una racha muy larga de golpes y golpes y más golpes, pero aquí estoy, sobreviviendo y empezando a vivir, que no es lo mismo.

Eme sin embargo es todo lo contrario a mí, es el pesimismo concentrado en 1,67… siempre le meto mucha caña y le digo que le encanta regodearse en las cosas malas, y ella se disculpa diciendo que prefiere estar preparada. ¿Preparada para qué? Le pregunto yo. “para lo malo” Ein??? Pues no me parece nada coherente, porque si te regodeas en lo malo que puede suceder, vas a sufrir el doble, cuando suceda y mientras “te preparas”. A mi no me parece una actitud adecuada, lo que pasa es que como somos tan distintas, ni ella me convence a mi ni yo a ella.

La verdad es que muchas veces no sé de donde saco la fuerza, o el optimismo dentro del barro, pero lo hago porque realmente vivir dentro de las miserias de cada uno me parece triste. Todos tenemos problemas, pero la mayoría de ellos son pequeños, ayer, alguien me dijo que no tenía nada, y será porque al estudiar Trabajo Social estoy aún más sensibilizada, pero díselo a alguien que no tiene que comer, ni trabajo, ni techo. Verás como tienes mucho, y no pretendo aquello de “mal de muchos, consuelo de tontos” sólo digo que sin ser conformistas deberíamos aprender a ver las cosas buenas que tenemos, yo no pierdo de vista aquello que quiero conseguir, pero ello no me impide disfrutar de lo que el hoy me da.

Todos, al cabo del día tenemos momentos buenos y malos, quizá haya algún día negro negruno, pero normalmente son del color que tú lo quieras pintar. Porque yo ayer podía haberme quedado en que empecé el día malamente (mi Peluche me hizo una MEGA TRASTADA) pero no me enfadé ni me alteré, deslié el asunto a mediodía porque para colmo llegaba tarde a trabajar… Ignoré el asunto en cuestión, porque al fin y al cabo estoy habituada a sus trastadas, pero es que en tantas horas que tiene el día se pueden vivir muchas cosas buenas que no tenemos el valor de apreciarlas porque las nubes siempre tapan al sol, y no deberíamos permitir que las nubes taparan siempre el sol…

Ayer tuve momentos de todo tipo… Tuve un rifi-rafe, el desastre de mi peluche, algún que otro problemilla en el curro, tengo que pedir cita al médico porque tengo voz de Manolo (una afonía maravillosa) pero… ¿y lo que me reí con el exorcismo de Etiam “sal de ese Cuerpo Manolo”? ¿Y el libro que me compré y que me está encantando aunque el que yo iba a buscar no estaba? ¿Y la canción que le canté a Eme al teléfono mientras ella se partía de risa? ¿Y el que alguien pusiera en su Messenger mi nombre por algo concreto? ¿Y que me tirase al suelo (porque le encanta a mi peluche corretear por encima de mi y jugar a saltar mis piernas una y otra y otra vez) que se acomodó en mi hombro y me usurpó mi cojín mientras escuchaba su respiración y lo acariciaba?… y tener todo listo para el dieciocho de abril que me tiene ilusionada (isima diría yo) entusiasmada y con unas ganas locas? Pero hay más… (mails, comentarios en el blog que me hacen SONREIR SIEMPRE! Gracias gracias!)

Y soy muy consciente de que me faltan muchas cosas que me gustaría tener, que no puedo permitirme ahora, o que tengo que luchar para conseguirlas, o que simplemente no han surgido… pero esto es como el agua, o me estanco o dejo que la vida fluya… y prefiero que la vida no me pase de largo mientras me quedo sentada esperando que venga algo buenísimo y no darme cuenta de que tengo mil cosas buenas aquí y ahora.

boomp3.com

Ganas, Duende, Magia

Miércoles, Marzo 26th, 2008

De repente te entran ganas de sentir. De sentir mariposas que se chocan en las paredes de tu corazón, anhelar el momento en el que te vas a encontrar con esa persona, ganas de cruzar tus ojos y sentir que te reflejas en los suyos. Ganas de pegarle una patada a lo antiguo, y darle la bienvenida a lo nuevo. Ansías de tener el corazón remendado. Listo. Sin ninguna herida a medio cerrar, sin ninguna cicatriz pendiente de que deje de picar en días de frío.

Y quieres, porque realmente la ilusión parecía haber abierto una rendija en aquel muro que construiste un día, destaparte, y tirar las mantas que te cubren el corazón después de tantas heladas. Tú nunca has creído en aquello de estar preparada. Tu corazón ya decide por ti, te dices siempre, las ruinas acaban por convertirse en polvo y de repente, aún con tantos remiendos aún se puede hilar fino allí dentro, donde te pierdes, donde no hay piel para encontrar un alma.

Tienes ganas de querer, pero la magia no estalla en miles de luces sobre tu espalda. No anhelas. No deseas. No sueñas. Sólo te dejas acurrucar por el vaivén de las olas, por la suavidad de la luz de la luna que brilla pero no resplandece como tú deseas. Y allí te quedas, sobre la arena, con los pies mojados y el alma tiritando.

Los sentimientos son como los duendes. Aparecen de cuando en cuando, te atrapan, te envuelven, te dan, te quitan… quizá se vayan o quizá se queden, te dan un trozo de cielo, un cacho de nube, un poco de un cuento, te dan primavera, te alejan el invierno de las arterias, te endulzan, te cantan, te bailan, te saltan…

Y tú te vas dejando arrullar por su danza. Por la grandeza de sentir algo así. Porque sentir ese duende bailando en tu panza, comiéndote a besos, acariciando tu espalda… es difícil de conseguir…

Y quizá, porque esto del amor es como un trébol de cuatro hojas. Quizá sea cosa de duendes y magia. Y quizá, por muchas ganas de querer, por muchas de sentir algo, no es posible sentirlo cuando tú desees.

Espera la danza. Espera la magia, y mientras tanto, sigue tu camino, ríe, sé feliz, disfruta con las olas del mar, no siempre es posible querer a quien queremos querer, aunque tengamos las ganas en las palmas de la mano.

El corazón es así. Puro duende. Pura magia.

Este post es Urgente (por eso son dos hoy)

Miércoles, Marzo 12th, 2008

Para: N
De: S
Asunto: Tratar de hacerte sonreír un poquito.

Supongo que en parte esto es un pequeño homenaje al mundo que nos hizo conectar esos hilos que traspasan kilómetros y acercan a las personas. Puedes guardar silencio o gritar, eres libre, tienes alas, deslízate por las marañas que te hieren, abre los ojos, esos preciosos ojos que tienes, y tendrás la inmensidad del mar enfrente…

Ser Princesa no es fácil. Y el Príncipe ya no tiene que rescatarnos de ninguna torre, tiene que llorar con nuestras lágrimas y reír con nuestra risa, tiene que hacer que realmente nos elevemos del suelo, que sintamos las mariposas acariciándonos por dentro, que volemos un poco y soñemos mucho…

Pero a veces los Príncipes destiñen. Y nuestra ilusión se desborda, se rompe, se marchita. Y se nos quedan las manos vacías de sueños, el alma rota en añicos. El corazón dolido. Son los castillos de arena, y no de Piedra. Son los Príncipes desteñidos que no saben que tener una Princesa como tú es un regalo.

En algún momento, en algún giro inesperado del Destino, nos veremos construyendo un Castillo de Piedra. Sé que no es consuelo, pero sé que eres optimista, que eres positiva, y que en el fondo, cuando la cortina de lo que duele se vaya, verás el sol entrar por la ventana, y sus rayos te acariciarán la espalda. Y volverán los días de cielo azul que te mereces, y volverán a clarear las nubes, la tormenta se irá. Todo quedará lejano y vacío, y donde hoy tienes un rasguño, una herida, ese dolor, se habrá marchado.

Confía en ti. En lo que eres, en quien eres, en toda la fuerza que tienes, en lo que vales, en tus sueños. Confía en la vida. Porque no siempre hay momentos malos, y ya sabes que los buenos vienen ya.

Porque tienen que venir. Tirar para arriba. Y volar. Soñar. Reír. Vivir. Jugar con la primavera asomándose al balcón.

Nos tocará ganar peque, te lo dice la rubia ;)